Razones para utilizar Linux
Algunas veces nos preguntan a los usuarios de software libre por qué no utilizamos un sistema propietario (es decir, de pago) y cada uno tiene sus motivos aunque algunas veces no somos capaces de explicarlos. Pues bien, aquí tenéis algunas razones que acreditan la fiabilidad, seguridad y versatilidad de uno de los sistemas libres más utilizados, Linux:
Escoger Linux como equipo o en la implantación de servicios puede resultar adecuado si:
- No se requiere o depende de aplicaciones o programas solo disponibles para otros sistemas operativos o cuando las alternativas no resultn adecuadas. Un ejemplo: resultará adecuado utilizar Linux como equipo para instalaciones que utilicen software básico de Ofimática siempre que estas aplicaciones puedan ser sustituidas por OpenOffice.org. Este argumento ha sido utilizado por el gobierno de muchos países y por grandes multinacionales a la hora de decidirse por instalar software abierto. Dos casos de éxito son el parlamento francés y el ejército sueco, ambos utilizan Linux en sus sistemas.
- Estamos hablando de un desarrollo web propio. Son una gran mayoría los desarrollos web publicados en Internet que funcionan con Apache y la mayoría de estos utilizan Linux como sistema operativo. La gran variedad de alternativas de gestores de contenido y la velocidad y rendimiento del servidor Apache son las dos grandes bazas en este caso. No hace falta poner un ejemplo, revisadlo vosotros mismos analizando las webs que visitáis, la mayoría están desarrolladas y publicadas en Linux.
- Para sistemas hardware de todo tipo. Son muchos los fabricantes de pequeños dispositivos que durante mucho tiempo solo contaban con Linux como alternativa para sus dispositivos embebidos. Poco a poco otros fabricantes de routers, appliances y agendas electrónicas o móviles se han ido decantando por Linux, y por supuesto los tres grandes fabricantes de hardware: IBM, HP-Compaq y Dell, que poco a poco han ido optando por Linux dándole soporte técnico e incluso vendiendo equipos preinstalados con sistemas Linux (aunque los sobremesa no han llegado aún a España, pero estamos en ello…)
- El sistema requiere un elevado rendimiento y fiabilidad. Porque quienes buscan el máximo rendimiento y seguridad optan por Linux. Por ejemplo la NASA decidió utilizar Linux hace ya algunos años y la infraestructura de control del metro de Madrid funciona con un sistema UNIX (Linux se basa en ese mismo sistema). Pero no son los único existen bancos (como el Union Bank en Estados Unidos), empresas internacionales (como Audi, que realiza todos sus diseños de vehículos utilizandoequipos Linux) o la propia Google, que basa toda su infraestructura en servidores Linux. Por no hablar de la gran cantidad de administraciones públicas (como la Junta de Extremadura, por poner un ejemplo) que utilizan Linux para gestionar todas sus operaciones.
Estas son solo algunas razones por las que utilizamos Linux, ¿quieres más? Úsalo y juzga tú mismo. Te convencerás.
Windows tendrá que “hacer trampas”…
Esta noticia es para llorar, y luego son ellos los que se quejan:
Kevin Turner, COO de Microsoft, explicó en una entrevista concedida eWeek, que actualmente su empresa se enfrenta a tres amenazas a sus negocios en el futuro:
- Linux y el software de Código Abierto
- El enorme número de competidores en el terreno multimedia y de ocio digital.
- La llamada Cloud-based Computing (nubes de servidores que ofrecen su capacidad y prestaciones a diversas tareas, empresas y particulares, como si se tratase de llevar la filosofía de funcionamiento de Gas Natural a la informática)
El analista de Enderlee Group afirma que precisamente el mayor peligro para Microsoft consiste en el hecho de que no podrán competir en ninguna de estas áreas si no “hacen trampas”.
Puedes ampliar la información aquí.
Stickers para Linux
¿Harto de que tu ordenador tenga esa ridícula pegatina en la que pone:
“Designed for: Microsoft Windows”
si utilizas otro sistema operativo?
Ahora es posible cambiarlo si eres usuario de algún sistema Linux, pásate por aquí e infórmate de cómo conseguirlo de una manera fácil y gratuita.
Si no utilizas Windows, ¿por qué en tu equipo tiene que poner que sí?
Animaos y que todos dentro de poco consigamos que nos den a elegir que sistema operativo queremos que incluya de serie nuestro ordenador.
El final del viaje: Estadísticas y agradecimientos
El último día de crucero, bueno, más bien la última mañana, estábamos todos un poco tristes porque el viaje se había terminado y era hora de volver a la rutina. Dejamos el camarote antes de las 8:00 para que los empleados pudieran empezar a preparar las habitaciones para los nuevos pasajeros que entrarían dentro de unas pocas horas (que envidia…) y subimos al buffet para desayunar. Hubo desayuno hasta las 9:00 y un poco más, y podíamos tomar lo que quisiéramos mientras estuviéramos en el barco.
El día anterior se nos había asignado un color para bajar por orden del barco, todo muy bien organizado y muy bien ordenado. No hubo ningún problema y sobre las 11:00 bajamos de lo que había sido nuestra casa durante una semana. Nos despedimos de la tripulación y nos dirigimos cabizbajos hasta la parada de metro más cercana para volver a coger el tren que nos llevaría de vuelta a Madrid. De eso escribiré un poquito más adelante, pero ahora quiero dedicar unos minutos para repasar algunas estadísticas curiosas del viaje.
Distancia recorrida durante el viaje:
Desde A Distancia
Valencia Civitavecchia 576 Mn
Civitavecchia Livorno 118 Mn
Livorno Villefranche 128 Mn
Villefranche Córcega 137 Mn
Córcega Menorca 235 Mn
Menorca Valencia 225 Mn
Distancia Total: 1419 Mn
1 Milla Náutica=1852 m
1419 Mn x 1852 m= 2628 Km
Durante el crucero se consumieron:
3500 kg de carne y pollo; 1000 kg de marisco y pescado; 520 kg de queso; 10200 huevos; 550 l de helado; 3500 kg de fruta; 3500 kg de verduras y patatas; 2200 l de leche.
49 cocineros prepararon comida para 737 pasajeros.
357 tripulantes de 27 nacionalidades distintas nos atendieron:
4 de Argentina; 60 de Brasil; 4 de Bulgaria; 19 de Chile; 22 de Colombia; 2 de Costa Rica; 1 de Croacia; 1 de Ecuador; 1 de El Salvador; 12 de España; 1 de Grecia; 10 de Guatemala; 46 de Honduras; 22 de La India; 49 de Indonesia; 1 de Italia; 4 de México; 4 de Nicaragua; 10 de Panamá; 1 de Perú; 45 de Filipinas; 7 de Portugal; 8 de República Dominicana; 6 de Rumanía; 1 de St. Vincent; 6 de Ucrania y 9 de Venezuela.
Sé que seguramente no leerán esto nunca, pero quiero agradecerles a todos la maravillosa semana que hemos pasado a bordo del Pacific, y en especial a:
Víctor y Marcos, nuestros camareros.
Mª Lorena, nuestra camarera de camarote.
Banda Calipso: Julianna, Everton, Sandy y Marcelo.
Banda Sabor Latino: Jimmy, Judie, Aceite, Giovanni y Papo.
Ballet Internacional de Adriana Locilento: Luz, Keca, Patricia, Luz Mila, Tony, Jamyson y Elcio.
Equipo de animación: Rafa, Bau, Mary, Odalis, Rocío y Beatriz.
Al capitán Antonio Pata, la directora de crucero Silvia, el humorista Paco Calonge, Ishbak Shehadeh, DJ Ibañez y Dacio Da Silva.
Espero no haberme equivocado al poner los nombres. A todos ellos, muchas gracias. Gracias también a Pullmantur Cruises por lo bien organizado que está todo, den las gracias a todos los profesionales que hacen del Pacific un barco entrañable y especial.
Continúo con lo que queda de viaje, que ya es más bien poco:
Cogimos el metro y nos dirigimos hasta la estación del Norte, de donde hacía ya una semana (¡cómo pasa el tiempo!) habíamos salido hacia un viaje inolvidable. Como teníamos tiempo, nos dimos una vuelta por la zona, comimos en un conocido restaurante de comida rápida y nos dimos una vuelta por los puestos que hay dentro de la plaza de toros, que está justo al lado de la estación.
En la estación estuvimos un buen rato esperando porque nuestro tren salía a las 15:50, pero además de que llegamos con tiempo el tren llevaba 20 minutos de retraso (qué diferencia con el que nos había traído hasta allí). El personal de la estación nos trató bastante mal y subimos al tren bastante enfadados.
Pero todo se acaba, y nuestro viaje se acabó. Pero quedan todos los buenos recuerdos que he querido compartir con vosotros (y algunos que me reservo para mí). En el futuro me gustaría volver a embarcarme en el Pacific, quizás para repetir este viaje o a lo mejor cogerlo en invierno e irnos al Caribe, que es por donde navega a partir de Octubre, cuando la temporada de cruceros por el Mediterráneo termina. Se admiten sugerencias.
Día 7: Menorca, de vuelta a España
Se notaba que este era nuestro último día antes de volver al puerto desde el que hacía una semana ya habíamos embarcado rumbo a lo que de verdad son unas vacaciones. La gente intentaba apurar este último día recorriendo el barco de arriba abajo y bajando a Mahón, donde atracamos el Domingo como último destino para visitar. En Menorca destacan los monumentos megalíticos y existen bastantes yacimientos arqueológicos, principalmente en los poblados prehistóricos de Trepucó y Talati.
En Menorca se podían hacer excursiones para visitar la Ciutadella cruzando la isla de lado a lado, con una visita a la conocida Naveta d Des Tudons, el monumento de piedra megalítico más famoso de la isla, ir hasta Binibeca pasando por Fornells y el Monte Toro, el punto más alto de toda la isla, o disfrutar de unas horas en la playa dirigiéndose hasta la playa de Son Bou, según dicen una de las más bonitas de toda Menorca.
Nosotros nos dedicamos a pasear por Mahón y hacer las últimas compras (como no, no nos podíamos ir de allí sin llevarnos alguno de sus conocidos quesos y algunos recuerdos de la visita).
También teníamos que subir pronto esta vez, así que estábamos en el barco de nuevo para la hora de comer.
Por la tarde los niños que habían estado esta semana en el crucero nos tenían reservada una sorpresa, una representación que se titulaba “El Sueño de La Princesa” en el que terminaron saliendo a bailar hasta los padres.
Estuvimos por la tarde en la cubierta superior disfrutando del aire del mar y aprovechando el buen día que hacía. Por la noche, antes de cenar, en el espectáculo se despidió de nosotros todo el elenco artístico que tanto nos había entretenido durante toda la semana. Después de cenar y de despedirnos de nuestros queridos camareros hacia la medianoche volvimos a dirigirnos al salón de espectáculos donde algunos de los trabajadores de la tripulación realizaron una serie de actuaciones de despedida. Tuvo mucho mérito, ya que es algo a lo que no están acostumbrados, por ejemplo uno de los chicos de mantenimiento cantó un Reagge y algunos de los camareros de habitaciones hicieron algunos bailes.
Volvimos al camarote para dejar hechas las maletas porque a las 2:00 de la mañana se las llevaban para poder bajar en orden y sin molestarnos unos a otros. El sueño tocaba a su fin.
Día 6: Córcega, la isla de la belleza
Así es como se conoce en la actualidad a esta isla que se encuentra encima de Cerdeña si miramos un mapa del Mediterráneo. Los griegos la bautizaron con el nombre de “Kallisté”, la más bonita. Gracias a sus mil Kilómetros de costas, 300 de los cuáles son de arena fina, es un sitio ideal para deportistas náuticos, submarinistas y otros amantes del mar.
Nosotros atracamos en el puerto de Ajaccio, pueblo en el que nació Napoleón Bonaparte, lo cual se nota en cada una de las estatuas que se encuentran en las plazas de este pequeño pueblo que en realidad no se diferencia mucho de cualquier otro lugar de playa que podamos ver en España, como Benidorm, Salou…
Desde Ajaccio se pueden visitar algunas joyas de Córcega, como los Calanches de Piana en la costa Oeste, la Ciudad Vieja de Ajaccio o los Barrancos de Prunelli y las islas sanguinarias, llamadas así porque los corales del fondo hacen que el agua parezca de color rojo.
En esta ocasión no nos fuimos a ninguna excursión y decidimos dar una vuelta por Ajaccio, donde vimos la ciudadela, que actualmente es utilizada por la armada francesa como puesto militar, y la casa natal de Napoleón, con una exposición donde se pueden ver entre otras cosas el árbol genealógico de los Bonaparte y muebles de la época en todas la habitaciones de la casa.
Nos dijeron también que allí se encuentra la tumba de Napoleón, pero no la vimos ni pudimos saber dónde se encuentra.
A las 15:30 teníamos que estar a bordo, así que la visita fue poco más que un paseo por la ciudad. Subimos al barco a la hora de comer y bajamos al restaurante donde compartimos mesa con tres parejas de andaluces muy divertidos, una de Sevilla y dos de Cádiz. Nos lo pasamos bastante bien con ellos a pesar de que estuvimos poco tiempo.
Por la tarde fuimos a clase de hip-hop, pero el bailarín que nos tenía que dar clase dijo que habíamos llegado todos tarde y no nos la dio (fue el más desagradable de todo el ballet durante toda la semana).
Por la noche bordeamos una tormenta y todo el mundo estaba pidiendo pastillas para el mareo en la recepción. Nos perdimos la fiesta tropical, aunque nos dijeron al día siguiente que casi la mitad de los pasajeros no habían ido tampoco. No dio mucha rabia, porque ya habíamos comprado los collares de flores y las guirnaldas para ir a tono, pero así tenemos otra razón más para volver al crucero.
El día no dio para mucho más y la tristeza empezaba a aflorar, pues sabíamos que el viaje empezaba a llegar a su fin.
Día 5: Villefranche, la costa azul
Echamos anclas en este bonito pueblo francés, donde nos es imposible llegar a puerto con el barco, por lo que existe un servicio de lanchas que nos acercan al puerto donde nos espera un autobús para realizar nuestra siguiente visita: veremos Niza, Mónaco y Montecarlo.
El pueblo de Villefranche también tiene algunos lugares dignos de visitar, como la ciudadela (que data de 1557) y la calle oscura (protección de piratas desde la Edad Media). Una linea de ferrocarril comunica el pueblo con Niza al oeste y Mónaco al este.
Nuestra primera parada es en Niza, donde es muy famoso su mercado de las flores, que discurre por casi toda la calle de S. Francois de Paul y donde podemos encontrar de todo, flores (evidentemente), carnes, embutidos, frutas (hay una gran cantidad de puestos con frutas del bosque, como moras, grosellas o arándanos). En niza también cabe destacar la fachada del teatro de la ópera y el barrio viejo.
Después de salir de Niza hicimos una parada en una pequeña fábrica de perfumes: Fragonard, donde nos enseñaron cómo se consiguen las esencias y luego cómo se fabrican los perfumes, las cremas y los jabones que la marca fabrica todavía usando métodos de fabricación y envasado manual, bastante curioso. Tras una paradita por la tienda de la fábrica nos dirigimos al plato fuerte de la excursión: Mónaco y su barrio principal Montecarlo.
Mónaco se enorgullece de decir que es el país más seguro del mundo, y lo cierto es que al menos lo parece: hay cámaras de videovigilancia en cada rincón e incluso en los ascensores públicos (que abundan en todo lugar ya que el principado se levanta sobre tres cornisas frente al mar) hay cámaras. Dicen que puedes dejar el coche abierto en la calle con la seguridad de que no le va a pasar nada.
El principado es muy pequeño, unos 2 km cuadrados, lo que lo convierte en el estado independiente más pequeño de Europa después de la ciudad del Vaticano. Allí visitamos el museo oceanográfico, el más antigüo que existe y justo al lado hay un bonito parque dedicado a la princesa Grace. Subimos por el parque hasta dar con la capilla de la visitación donde se encuentran enterrados todos los príncipes de Mónaco y donde se realizan las coronaciones y las bodas de la familia real monegasca. Justo por allí hay un pequeño laberinto de calles estrechas que llevan hasta el palacio del principado (que casi es más grande que todo el país.
Fuimos un poco más adelante hasta el barrio de Montecarlo, donde radica uno de sus principales atractivos: el casino. La entrada para visitar el casino cuesta 10€ y los hombres no puede pasar con pantalones cortos. Por allí se ve tal cantidad de coches de lujo y de jeques árabes que parece que se puede respirar dinero. Justo al lado del casino hay una tienda de recuerdos donde hay una gran cantidad de artículos principalmente recordando que allí se celebra una carrera del mundial de Fórmula uno.
Nos hicimos unas cuántas fotos en el túnel por donde pasan los monoplazas los días de carrera y por donde podemos ver una cantidad de Ferrari, BMW, Mercedes, etc bastante considerable.
Volvimos al barco después de 7 horas y 1/2 de excursión y disfrutamos esa noche del espectáculo “Moulin Rouge” con el Ballet Internacional de Adriana Locilento y algunos componentes de a tripulación y las orquestas. Durante algunas de las actuaciones aparecía un pirata bastante conocido (era “del Caribe”, no del Mediterráneo, para más pistas) y después durante la cena iba por todas las mesas y nos pudimos hacer una foto muy graciosa con él.
Se eligió a la “pareja ideal” del barco después de medianoche (todos nos divertimos bastante) y nos preparamos para visitar Córcega al día siguiente.
Día 4: Hacia Florencia, cuna del Renacimiento.
El Jueves llegamos a Livorno, pueblo cuya industria principal es la construcción de barcos. Enseguida nos preparamos para dirigirnos a nuestro próximo destino: Florencia, capital de la Toscana y cuna del Renacimiento al amparo de los Medicci. Lo primero que hicimos cuando nos dejaron en la Plaza S. Giovanni (donde está el Duomo), fue esperar la cola para subir a la cúpula de Brunelleschi, terminada en 1436. La subida a la cúpula consta de 463 escalones y en algunas zonas el pasillo es bastante estrecho, pero merece la pena subir para echar una vistazo general a toda la ciudad, la vista desde lo alto es imponente y preciosa, así que os lo recomiendo si visitáis la ciudad. También podemos subir al Campanile, con 84 metros de altura y 414 escalones, que está enfrente de la cúpula. Detrás de la catedral encontramos también el museo de la Opera del Duomo con una gran cantidad de obras en las que cabe destacar una de las estatuas de la Piedad de Miguel Ángel.
Desde allí no es mala idea ir hasta la Plaza de la República y sentarse en una terraza para saborear un Capuccino a la sombra de los toldos y pasar unos minutos disfrutando (hasta que nos pasen la cuenta, fijaros muy bien en la carta para ver los precios y aseguraros de que el servicio de mesa está incluido).
Bajando un poco más llegamos hasta la Plaza del Mercado Nuevo, donde podemos encontrar una gran cantidad de recuerdos para comprar a nuestras amistades (corbatas a muy buen precio, paraguas, tazas, llaveros, figuritas de Pinocho…) y detrás de todos los puestos (un poco escondido, la verdad) podremos visitar la figura en bronce de un jabalí en la que según la tradición tenemos que frotar el morro para volver a Florencia (algo parecido a lo de la Fontana de Trevi en Roma, con la diferencia de que las monedas que se dejan caer desde la boca de la estatua van destinadas a un orfanato, y no al gobierno).
Muy cerca de allí nos encontramos una plaza en la que se encuentra el palacio viejo de los Medicci con la torre más alta de toda la ciudad. En la plaza hay un museo al aire libre con una gran cantidad de estatuas, incluida una réplica del David de Miguel Ángel cuyo origina podemos ver en la galería de la Academia si no nos importa esperar más de una hora de cola (vayas a la hora que vayas).
Desde allí podemos visitar el Puente Vecchio que está considerado el puente más bonito de Italia y el único que sobrevivió a la II Guerra Mundial. Si bajamos por el puente y atravesamos el río podemos visitar el Palacio Pitti, considerado el primer museo de la historia porque ya se visitaban sus obras durante el siglo XVI. Allí encontramos pinturas tan relevantes como la Primavera o el Nacimiento de Venus de Boticelli. El mueso cuenta con 45 salas, con más de 1500 pinturas y 300 esculturas.
Florencia cuenta con un innumerable legado de obras de arte que se pueden apreciar en cualquier rincón, por lo que es destino obligado para todos aquellos amantes del arte y de los museos. La visita no nos dio para mucho y por eso me gustaría volver y visitar la ciudad con más detenimiento, por lo menos pasar 4 o 5 días allí, y acercarme a Pisa y a Siena que están a una hora de Florencia. La Toscana esconde una gran cantidad de encantos que merecen la pena visitar (o al menos eso dicen).
Volvimos al barco con un buen sabor de boca y el deseo de volver a esta magnífica ciudad.
El espectáculo de esta noche corrió a cargo del ilusionista Ishbak Shehadeh (por el nombre parecía de otro sitio, pero luego resulta que es de Chile), con su espectáculo “Casi Adivino”, con el que nos divertimos mucho. Después una deliciosa cena, en la que cabe destacar el postre: Tiramisú (no íbamos a abandonar Italia sin comerlo ,¿no?) y a la 1:00 de la madrugada nos esperaba un buffet de medianoche especial, con esculturas de hielo, frutas torneadas con formas e incluso figuras en bloques de mantequilla, epectacular.
La noche acabó tarde, pero el viaje continuaba.
Día 3: Civitavecchia, la puerta hacia Roma
El miércoles me levante bien, el mareo se me había pasado durante la noche y el barco ya no se movía, por lo que me disponía a disfrutar del primer destino que nos deparaba nuestro viaje: Civitavecchia, ciudad construida sobre un antiguo asentamiento etrusco en el 108 a.E.C. por el emperador Trajano para proporcionar un refugio seguro sobre el mar para la capital del imperio. Desde entonces esta ciudad sigue cumpliendo el cometido para la que fue creada en su día: ser la puerta de entrada más segura hacia Roma.
Aunque hay una línea de trenes que te acerca al centro de Roma en 1 hora aproximadamente, decidimos contratar el viaje en autobús desde el barco hasta la ciudad. Una vez en el autobús nos dieron un plano y durante el viaje nos comentaron la ruta que podíamos seguir para ver todo lo posible en las pocas horas que íbamos a pasar en la ciudad.
Llegamos a Roma y nos dejaron muy cerca de la Plaza de san Pedro, lo primero que fuimos a ver fue la plaza Navona, en la que hay tres fuentes: la fontana del Moro, la de Nettuno y la más importante, la Fontana de quattro Fiumi de Bernini que representa los ríos Nilo, Danuvio, Ganges y Río de la Plata, pero fue una lástima porque están restaurándola y solo se puede ver a través de unos pequeños cristales que hay tras los andamios.
Después está muy cerca el panteón de Agripa, así que fuimos hacia allí. Destruido por un incendio
en el 80 E.C., Adriano mandó construir sobre sus cimientos un nuevo templo en nombre de Agripa cuyo proyecto fue encargado a Apolodoro de Damasco, gran arquitecto del siglo I. La entrada es gratuíta y por lo tanto es uno de los lugares donde más cola encontraréis para visitar.
Subimos después por la Via del Corso, donde podremos encontrar tiendas con descuentos permanentes, en busca de la Fontana di Trevi, pero nos pasamos y nos encontramos con la Piazza de Spagna, así que aprovechamos para verla y hacernos una foto antes de volver a bajar para buscar la Fontana, la cual encontramos siguiendo la gran cantidad de gente que se agolpaba en una pequeña calle que da con la plaza, que está abarrotada a cualquier hora del día. Cuenta la tradición que tienes que arrojar una moneda en la fuente para asegurarte tu regreso a Roma, dos para enamorarte y tres para… divorciarte, e incluso hay quien dice que se echan cuatro para desear que le pase algo malo a la suegra, aunque esto último lo decían así por encima (yo la verdad es que solo había oído lo de echar una). Allí en la plaza de la fontana comimos pizza en un establecimiento donde la venden al peso y que está riquísima, nada que ver con las que podamos comer aquí.
Bajamos hacia los foros para ver el Coliseo, que está en una estado bastante destrozado debido a que durante mucho tiempo se utilizaron sus materiales para la construcción de los edificios de la ciudad, pero a pesar de todo se puede apreciar su majestuosidad. Un consejo: mucho cuidado con los romanos que hay allí disfrazados de gladiadores, pues se te acercan para que te hagas una foto con ellos y luego no te sueltan hasta que no les das una propina, la guía de nuestro autobús nos dijo que es lo peor que tienen allí.
Muy cerca del Coliseo podemos ver el arco de Constantino y un poco más arriba el arco de Tito, en el que se puede apreciar un bajorrelieve en el que se representan los judíos llevados al destierro después de la destrucción de Jerusalén en 70 E.C.
Justo en la puerta del Coliseo hay una estación de metro, así que entramos y subimos hasta la Plaza de san Pedr. En el metro es difícil que te pierdas porque solo hay dos líneas. Volvimos a la plaza e intentamos entrar en los museos vaticanos para ver si por lo menos podíamos ver la Capilla Sixtina pero había mucha gente y casi no nos quedaba tiempo así que bajamos a la plaza y nos hicimos unas fotos allí.
Lo peor de Roma es el tráfico, nadie (ni conductores ni peatones) respeta las señales, los semáforos o los pasos de peatones, así que si vais por allí tener mucho cuidado.
Se nos quedaron bastantes cosas por ver de Roma, así que no descarto que vayamos allí alguna vez para pasar unos días y visitar la ciudad más despacio.
Cuando volvimos al barco nos esperaba un aperitivo en el buffet lo que nos vino muy bien porque teníamos un poco de hambre. Después de reponer fuerzas no hay nada como una buena ducha en el camarote y cambiarnos de ropa para ver como salimos del puerto de Civitavecchia hacia nuestro próximo destino.
El espectáculo esa noche se llamaba “Locos por Operación Triunfo” (aunque parecía locos por Bisbal porque solo bailaron canciones de él). Después la cena, en la que pude disfrutar de un excelente plato de Carpaccio de buey que estaba delicioso acompañado de una(s) copa(s) de Lambrusco.
Después de la cena: Karaoke, y como no me puedo resistir canté un par de canciones aunque no había ninguna de las que suelo cantar, pero parece ser que no se me dio mal del todo porque después de la primera los animadores me pidieron que cantara otra.
El día había sido agotador, así que nos fuimos a dormir. Próximo destino: Florencia.
Día 2: todo el día en alta mar
El Martes estuvimos todo el día en alta mar, pero eso no quiere decir que no hiciéramos nada durante todo el día. Desayunamos y a las 9:30 comenzó el primer concurso del día con el equipo de animación: la milla náutica, que consistía en adivinar la distancia en millas náuticas desde Barcelona a Túnez. El que acertaba se llevaba un regalo. A las 9:45 adivina el famoso, donde uno se sentaba en una silla y detrás ponían un nombre de un personaje y tenías que adivinarlo haciendo preguntas cuya respuesta fuera “si” o “no”, yo lo acerté con Ronaldo y me llevé un bolígrafo. A las 10:00 las regatas del Pacific, con una serie de pruebas en las que el público apostaba quien iba a ganar. Juego de dardos a las 10:30 (no quedé muy bien, pero lo importante era divertirse). Entre las 11:00 y las 11:30 aprendimos algunos bailes y después el plato fuerte: uno de los cocineros hizo una escultura en hielo en muy poco tiempo y a la vista de todos mientras cada uno iba diciendo lo que iba a ser. Resultó ser un cisne que podréis ver en la foto de abajo.
Durante la comida hubo algunos juegos más con los animadores y a las 15:30 Sjoelen (¿Queeeeee? Pues eso mismo dijimos nosotros). Es un juego holandés que resultó bastante entretenido, consiste en meter unas fichas por unos pasillos con una puntuación y ganaba (evidentemente) el que más puntos conseguía.
A las 16:00 la capitana del ballet, Luz, nos enseñó a bailar samba y a hacer una coreografía. Después del sofocón, todos sentados para ver un desfile de modas con el resto de los componentes del ballet en el que nos enseñaron la ropa y los complementos de la marca Tommy Hilfiger que podíamos comprar en la boutique.
A las 18:00 los que no supieran podían aprender a hacerse el nudo de la corbata y prepararse para la cena de gala con el capitán que había esa noche. Más o menos por ese tiempo empezó el problema: el barco llevaba casi todo el día moviéndose como consecuencia de las corrientes por las que estuvimos pasando y me empecé a marear. A la hora de vestirme para ir al coctel con el capitán al levantarme no podía hacerlo sin que me diera vueltas la cabeza. Fuimos a por unas pastillas para el mareo y pedimos la cena en el camarote, así que nos perdimos la foto con el capitán, el espectáculo de humor con Paco Calonge y la cena de gala de después (tendremos que volver a hacer el crucero para poder hacerlo).
El día dos no terminó como me habría gustado, espero que el siguiente día en Roma la cosa mejore.













