El resto del viaje
Tengo tan poco tiempo, que pensaba que podría ir escribiendo sobre el viaje día a día, tal y como lo hice con el crucero, pero en vista de que me está resultando imposible, lo escribiré todo (al menos todo lo que recuerdo) hoy en este post, ya que no sé cuándo podré volver a postear algo.
Bueno, el Viernes sí que nos dedicamos a patear Barcelona, empezamos desayunando en el buffet del hotel como mandan los cánones (lo cierto es que me estoy acostumbrando a eso de tomar cava para desayunar en todos los hoteles a los que voy), como no podría ser de otra manera, uno de los manjares que degusté fue el pan tumaca, delicioso como no podía ser de otra manera,sobre todo acompañado de una lonchita de jamón, ¡qué hambre me está entrando!, bueno, a lo que vamos…
Después de desayunar, nos dirigimos directamente al que posiblemente sea uno de los monumentos más conocidos de Barcelona: la Sagrada Familia. Lo cierto es que es algo decepcionante por la gran cantidad de grúas de obra que hay siempre allí y la cola que hay para entrar, pero sobre todo por el precio: 8€ por entrar a ver una catedral no lo paga cualquiera, y nosotros no lo hicimos. La vimos por fuera y continuamos con nuestro viaje.
Después bajamos hasta la plaza Catalunya, que es el punto en el que empiezan las ramblas (o mejor dicho, la Rambla), que aunque componen una sola avenida que llega hasta el puerto, en realidad son cinco: Rambla de Canaletes, la dels Estudis, la de les Flors, la dels Caputxins y la de Santa Mónica, aunque no se sabe muy bien dónde acaba una y empieza otra a no ser que vayas mirando las placas de las calles, pero, evidentemente hay otras muchas cosas mejores que ir mirando las esquinas.
Lo que más llama la atención de la Rambla es la gran cantidad de gente que hay paseando a todas horas, a diario o los fines de se semana está llena a rebosar de gente, sobre todo turistas, porque la verdad es que casi no se oye a nadie hablar en castellano o catalán. Hay una gran cantidad de puestos de flores y de animales allí, en plena calle, y sobre todo lo que más llama la atención de los viandantes son las estatuas humanas, hay una gran cantidad de personajes pintados y caracterizados de vaqueros, futbolistas y otro tipo de personajes que llaman mucho la atención y son continuamente fotografiados, el que más nos llamó la atención era un “gato” que salía de un cubo de basura y no paraba de maullar. Sobre todo era muy gracioso cuando algún despistado (o despistada) pasaba muy cerca del cubo y el “gato” abría la puerta de golpe maullando y el caminante se llevaba un susto, ¡todo el mundo se reía!
Más o menos hacia la mitad de la avenida está el Mercado de la Boquería, lugar de paso obligado si paseas por Barcelona y uno de los lugares más fotografiados de la ciudad. Aún sin ser un monumento se le trata como tal e incluso hay un tenderete de recuerdos a la entrada. Es impresionante lo grande que es ese mercado y la gran cantidad de frutas y productos que se venden, incluso puedes comprar un vaso de zumo de frutas exóticas o un plato de macedonia. Un consejo: si compráis, hacerlo en los puestos que están un poco más lejos de la entrada, pues en los que hay justo al entrar los vasos de zumo pueden llegar a costar 2€, mientras que un poco más a la derecha cuestan la mitad.
Casi al final de la Rambla se encuentra el Museo de Cera, aunque no entramos a visitarlo. Al final de la avenida nos encontramos con uno de los monumentos más conocidos de España: el monumento a Colón, punto muy fotografiado por los turistas que visitan la ciudad. Este monumento da paso al puerto de Barcelona y es donde te das cuenta que tiene mar, porque si no llegas hasta allí no notas diferencia con capitales del interior como Madrid.
Después de visitar la Rambla nos dirigimos al Barrio Gótico, que está pegado y es la zona más monumental e histórica de Barcelona. Sobre todo se conservan el Palacio Episcopal con parte de la antigua muralla romana, con la antigua Porta Praetoria que daba paso a la ciudad romana. También se conserva la catedral gótica y muy cerca se encuentra el Museu d’Historia de la Ciutat. Lo cierto es que el Barrio Gótico es un gran laberinto en el que te puedes perder y descubrir rincones que no encontrarás en ninguna guía de viajes.
Después de comer por la zona nos dirigimos al metro para subir hasta otra de las joyas de Gaudí: el parque Güell, y menos mal que fuimos en metro, porque no sé si habríamos llegado andando. Después de parar en la estación que estaba más cerca, siguiendo las indicaciones se llega muy bien, bueno, es un decir, porque llegas reventado, tienes que subir una calle que llaman la Bajada de la Gloria, la gloria debe ser la bajada ¡porque la subida es un infierno!, y menos mal que en algunos tramos subes en una escaleras mecánicas, porque aún así te dan ganas de dar la vuelta…
El parque Güell es muy bonito, sobre todo la entrada en la que está la famosa salamandra de la fuente, aunque no es lo único, todo el parque es monumental, con bancos diseñados por Gaudí hechos con trozos de azulejos de colores, todo muy colorista, muy Gaudí. El parque es un laberinto de subidas y bajadas en el que se puede visitar la que fue la casa de Gaudí durante unos 10 años, en pleno corazón del parque.
El Viernes acabamos reventados y nos fuimos al hotel después de cenar en un Starbucks que había cerca. La verdad es que por la zona había un montón de cafeterías Starbucks.
El Sábado nos fuimos a visitar la Pedrera, o la casa Milá como también se la conoce. En ella pudimos disfrutar de unas magníficas vistas desde la azotea, donde las chimeneas parecen yelmos de guerreros que te miran desde la altura. Es un edificio muy pintoresco y las colas suelen ser de unos 20 minutos o media hora, aunque a veces puedes esperar más tiempo para pasar por taquilla, y es que en Barcelona todo lo que se puede ver tiene un precio, este concretamente 8€, aunque comparado con la casa Batlló, que cuesta 16,50, parece barato. Evidentemente, a la Batlló no entramos porque si no tenemos que vender hasta los billetes de vuelta. Nos conformamos con fotografiarla por fuera, ya que su fachada también es muy pintoresca.
Bajamos por la Rambla hasta el paseo marítimo y fuimos andando hasta el parque de la ciudadela, donde está el Zoo de Barcelona, pero en lugar de entrar al Zoo (por razones que ya he explicado), nos volvimos y fuimos al Acuario a ver los tiburones, aunque por lo que cuesta nos tenían que haber dejado llevarnos uno a casa y todo. Habréis visto que hasta aquí nos he puesto ninguna fotografía, y es que en este mismo lugar me equivoqué y al intentar borrar una foto que había salido mal, BORRÉ TODA LA TARJETA DE MEMORIA, por lo que no tengo ninguna foto de todo lo que hicimos antes de visitar este lugar. Estoy intentando recuperarlas y sé que lo lograré, pero de momento no tengo fotos…
Nuestro viaje estaba a punto de concluir, nos fuimos a cenar otra vez al Starbucks (que poco originales…) y nos volvimos al hotel para preparar la maleta y descansar para el viaje de vuelta.
El Domingo nos levantamos temprano para desayunar y liquidar la cuenta con el hotel, nos dirigimos hasta la plaza Catalunya para coger el aerobús y nos fuimos al aeropuerto. Facturamos el equipaje y esperamos hasta que saliera nuestro avión, que (como siempre en la vuelta, yo no sé lo que pasa) salió con 20 minutos de retraso y aunque el piloto dijo que intentaría recuperar el tiempo perdido, no lo consiguió. Bastante cansados llegamos a casa y nos preparamos para volver de nuevo a la rutina. Y esto es todo lo que os puedo contar sobre lo que hicimos en Barcelona, al menos de lo que ahora mismo me acuerdo. Espero no haberos aburrido mucho.
La escapada a Barcelona
Bueno, después de estar ayer todo el día sin conexión a Internet, ya me encuentro en condición de empezar a escribir sobre la escapadita que hice el pasado fin de semana a Barcelona.
Hoy escribiré sobre el primer día, por lo que creo que no me extenderé mucho.
Dejamos a un lado el cómo llegué y nos situamos en el aeropuerto de Barajas, desayunando porque habíamos salido muy pronto para allí. Aunque si lo sé desayuno por el camino, porque por dos donuts, un café, un zumo y un batido de chocolate me cobraron ¡CASI TRECE EUROS! Madre mía, no hemos salido de Madrid y ya casi no llevo dinero encima…
Me intenté conectar vía Wi-fi con mi PDA y descubrí que en el aeropuerto lo puedes hacer, pero tienes que abrir una cuenta y dar un número de tarjeta de crédito, así que desistí y preferí esperar, porque en el hotel teníamos conexión en las habitaciones.
Embarcamos a la hora prevista y a las 10:30 de la mañana ya habíamos llegado a Barcelona, la verdad es que casi no dio tiempo a darnos cuenta, antes de que el avión terminara de subir ya estaba bajando. Recogimos las maletas y nos dirigimos al aerobús, una linea de autobuses que comunica el aeropuerto del Prat con el centro de Barcelona en unos 35 minutos aproximadamente.
Bajamos del autobús y caminamos un para de manzanas hasta nuestro hotel, que estaba en la Gran Vía de las Corts Catalanes, aunque la verdad es que si me dicen que sigo en Madrid me lo creo, y es que las grandes capitales son todas iguales.
Llegamos al hotel y aunque faltaba una hora para que pudiéramos entrar a la habitación no nos pusieron ninguna pega, incluso nos dieron a elegir qué tipo de habitación queríamos, exterior o interior, con dos camas o cama de matrimonio, etc.
Una vez instalados salimos para una primera toma de contacto por la ciudad, así que nos dirigimos directamente al centro, a la Plaza de Catalunya, que estaba relativamente cerca de nuestro hotel. Desde allí bajamos por las ramblas y nos dimos un paseo largo un poco por encima, ya que teníamos la intención de visitar más tranquilamente todo eso al día siguiente. No sorprendió la gran cantidad de gente que había a pesar de ser un día de diario, la mayoría de ellos extranjeros, apenas oíamos hablar en castellano o en catalán.
Buscamos un lugar para cenar y nos volvimos al hotel, al día siguiente nos esperaba el verdadero palizón para visitar Barcelona.
Me voy de escapada
Aprovechando que tengo unos días de vacaciones, mañana me voy a visitar Barcelona. La verdad es que llevo mucho tiempo queriendo ir, así que ahora que tengo la oportunidad la voy a aprovechar. A la vuelta ya contaré como me ha ido el viaje. Sobre todo visitaré el Barrio Gótico, pues es la zona donde hemos cogido el hotel. A la vuelta ya os contaré…
Una de fórmula Uno
He estado echando un vistazo al Blog de Renault y hay un apartado para votar qué piloto prefieres para el equipo en 2008, yo intento ser imparcial en este sentido (mi opinión me la reservo), pero el resultado de la encuesta es cuanto menos reveladora (los resultados son a día 11 de Octubre a las 20:39 horas):
| Transferts Renault 2007-2008 | ||||||||||||||||
| Sondage du site Confidential Renault | ||||||||||||||||
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| Consultez les autres sondages de la rubrique Loisirs, Sports |
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Si vosotros queréis votar solo tenéis que hacer link en el enlace de arriba.
Dani y Bea, ¡felicidades!
Quería haber escrito ayer, pero me fue imposible, aunque no quiero que eso me impida hablar del acontecimiento que el pasado Sábado sucedió dentro de mi círculo de amistades. Mi amigo Daniel se casó con Beatriz, su novia (evidentemente) a las 12:30 p.m. (“pasadas”) en el ayuntamiento de Esquivias (Toledo). Me habría gustado ir a verlos en el ayuntamiento, pero uno de los inconvenientes de trabajar de noche es que necesitas dormir de día, aunque sea algo. Lo que no me perdí fueron los recordatorios bíblicos que se dieron después en Parla (Madrid), nuestra ciudad de residencia, y allí si les pude dar la enhorabuena como se merecen.
Por la noche fuimos a celebrarlo a Recas (Toledo), a un cortijo donde se celebran bodas y otras actividades. El comedor estaba muy bien y nos recibieron con un cóctel de bienvenida antes de pasar a sentarnos al comedor.
El menú estuvo muy bien, primero rollitos de salmón ahumado con espárragos trigueros (empezamos bien, porque el salmón me encanta, es mi pescado favorito) seguido después de una mariscada compuesta por gambas, langostinos y cigalas (nunca había comido unas gambas tan bien cocidas, en el punto justo), continuamos después con mero en salsa verde (previamente habíamos hecho entrega a los novios de nuestro regalo de bodas), y después de un sorbete de limón para cortar, carpaccio de solomillo con salsa de hongos (aunque el carpaccio no era tal, pues la carne estaba cocinada, pero deliciosa).
Antes del postre el círculo más íntimo de los novios tenía preparada una sorpresa: un vídeo en el que alternando imágenes y títeres de guiñol se representó cómo conquistó Dani a Bea, muy gracioso, seguido de una versión muy especial del clásico “We will rock you” con una letra adaptada para la ocasión. Queríamos que todos los invitados participaran y por eso se habían colocado unos papeles con las letras en todas las mesas, pero la mayoría de ellos no se animaron. Pero bueno, el detalle parece que a los novios les encantó.
Después del postre (buenísimo), tarta de mousse de arroz con leche y un helado con piñones envuelto en una creppe, pasamos al baile que duró hasta las tantas (cuando nosotros nos fuimos todavía seguía la mayoría de la gente allí).
Al parecer, se van de luna de miel al Caribe Maya. Espero que os lo paséis muy bien y que os agrade este pequeño homenaje que he querido haceros. ¡MUCHAS FELICIDADES Y QUE SEÁIS MUY FELICES!
¿Y esto qué hace aquí?
Hace algunos días me pasó algo muy curioso.
Trabajo haciendo pedidos en un almacén de alimentación, y en el pescado, concretamente encima de una caja de cangrejos de río apareció el bichejo que podéis ver en la fotografía de abajo.
El animal en cuestión es una salamanquesa y me dio mucha pena, porque la vi muy pequeña y parecía casi muerta por el frío que hay en las cámaras donde trabajamos. La guardé en una cajita y me la llevé, al llegar a casa con el calor se había espabilado y no veas cómo corría la condenada. La dejé suelta y le hice unas fotos, la mejor es la que pongo aquí:
Y yo me sigo preguntando: ¿qué narices hace un bicho como este en una depuradora de cangrejos de río? Misterios de la naturaleza…













