Nunca dejes de ser un niño
¿Recuerdas cuando tenías unos pocos años y no dejabas de preguntar “por qué”? En esa época tu propia naturaleza te hacía ser curioso y querer saber las razones de todo lo que ocurría a tu alrededor. Pero ¿por qué parece que con el paso del tiempo esa curiosidad deja de existir? Cuando eso ocurre nos convertimos en seres grises, que piensan que lo saben todo y por eso no necesitan conversar con nadie y miran por encima del hombro a todos los que hay a su alrededor, si acaso se dignan a mirar a alguien.
Pero eso no debería ser así, deberíamos seguir siendo igual de curiosos que cuando éramos pequeños, porque si dejamos de ser curiosos, dejaremos de ser humanos.













