Día 7: Menorca, de vuelta a España

Se notaba que este era nuestro último día antes de volver al puerto desde el que hacía una semana ya habíamos embarcado rumbo a lo que de verdad son unas vacaciones. La gente intentaba apurar este último día recorriendo el barco de arriba abajo y bajando a Mahón, donde atracamos el Domingo como último destino para visitar. En Menorca destacan los monumentos megalíticos y existen bastantes yacimientos arqueológicos, principalmente en los poblados prehistóricos de Trepucó y Talati.

En Menorca se podían hacer excursiones para visitar la Ciutadella cruzando la isla de lado a lado, con una visita a la conocida Naveta d Des Tudons, el monumento de piedra megalítico más famoso de la isla, ir hasta Binibeca pasando por Fornells y el Monte Toro, el punto más alto de toda la isla, o disfrutar de unas horas en la playa dirigiéndose hasta la playa de Son Bou, según dicen una de las más bonitas de toda Menorca.

Nosotros nos dedicamos a pasear por Mahón y hacer las últimas compras (como no, no nos podíamos ir de allí sin llevarnos alguno de sus conocidos quesos y algunos recuerdos de la visita).

También teníamos que subir pronto esta vez, así que estábamos en el barco de nuevo para la hora de comer.

Por la tarde los niños que habían estado esta semana en el crucero nos tenían reservada una sorpresa, una representación que se titulaba “El Sueño de La Princesa” en el que terminaron saliendo a bailar hasta los padres.

Estuvimos por la tarde en la cubierta superior disfrutando del aire del mar y aprovechando el buen día que hacía. Por la noche, antes de cenar, en el espectáculo se despidió de nosotros todo el elenco artístico que tanto nos había entretenido durante toda la semana. Después de cenar y de despedirnos de nuestros queridos camareros hacia la medianoche volvimos a dirigirnos al salón de espectáculos donde algunos de los trabajadores de la tripulación realizaron una serie de actuaciones de despedida. Tuvo mucho mérito, ya que es algo a lo que no están acostumbrados, por ejemplo uno de los chicos de mantenimiento cantó un Reagge y algunos de los camareros de habitaciones hicieron algunos bailes.

Volvimos al camarote para dejar hechas las maletas porque a las 2:00 de la mañana se las llevaban para poder bajar en orden y sin molestarnos unos a otros. El sueño tocaba a su fin.

menorca.jpg

 

Anuncios

Puedes dejar aquí tu comentario:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s