Claves para elegir un dominio

 A estas alturas, todos sabemos lo importante que es tener una página web para ofrecer servicios como empresa y darnos a conocer como freelancers. De ganar dinero con un blog ni siquiera hablo porque es evidente que el único método es el de abrir un sitio en Internet, como mínimo.

 Pero el éxito depende de empezar con buen pie, y si haces las cosas bien desde el principio, podrás obtener resultados mucho más deprisa que si te limitas a montar tu web casi sin pensar, esperando que funcione como por arte de magia. Un error que muchos (incluido yo, o reconozco) cometen todos los días. Uno de los puntos de partida es elegir el dominio correcto para tu pagina web, algo que no siempre es fácil. Aquí te dejo algunas claves para acertar en la compra de tu dominio.

El nombre

 Lógico. Si lo que buscas es posicionarte bien, lo primero que tienes que pensar es en el nombre de tu página. Aunque habrá quien te diga que no es importante a nivel SEO, todavía lo sigue siendo, así que procura incluir en el dominio al menos una de las palabras clave con la que quieres que te encuentren en los buscadores.

 En caso de que busques crear marca, bien sea una marca personal o corporativa, puedes comprar un dominio con tu nombre o el de la marca concreta que quieres dar a conocer. Así cuando alguien te busque concretamente a ti, aparecerás el primero.

 Para palabras concretas, sobre todo las genéricas, lo normal es que no las encuentres. En ese caso lo mejor recurrir al long tail, aunque no conviene que el nombre de dominio sea excesivamente largo porque es más difícil de recordar.

La extensión del dominio

 Seguro que has oído muchas veces que los dominios .com son los que posicionan mejor. Es cierto en parte, ya que hay montones de ejemplos de dominios con otras extensiones que han logrado superar a estos y colocarse por delante, apoyados por una buena estrategia, evidentemente.

 Además, puede que no quieras dar la vuelta al mundo ofreciendo tus servicios, y te conformes con ser el mejor de tu zona o de tu país. En ese caso, el dominio idóneo llevará la extensión  pías, en el caso de España .es. Aunque no conviene dejar libre el .com, sobre todo si eres una empresa, porque la competencia puede aprovechar y valerse de tu nombre en su beneficio. Y seguro que no quieres ponerles las cosas fáciles, ¿verdad?

Dominios ocupados

 Imagina que tienes un nombre genial, que tu empresa ya está formada y necesitas un nombre en concreto. En tal caso puede que a la hora de comprar tu dominio te encuentres con la desagradable sorpresa de que no está disponible. ¿Qué hacer?

 Tienes algunas opciones:

  • Contactar con el propietario del dominio y negociar para que te lo traspase. Hay quienes reservan nombres justo para eso, así que no te lo pondrán demasiado complicado, aunque tendrás que rascarte el bolsillo.
  • Mirar en los sitios de subastas de dominios caducados. Algunas veces encontrarás verdaderas oportunidades, y encima puedes llevarte de regalo un tráfico más que interesante. Aunque tienes que asegurarte bien, no vaya a ser un dominio penalizado y el efecto sea el contrario.
  • Ser creativo y buscar un nombre de dominio alternativo. La solución más económica de todas.

 Una vez que tienes tu dominio elegido y comprado, es el momento de ponerse manos a la obra y trabajar en otros aspectos. Pero ya tienes una buena para empezar. ¿Qué dominio elegirás?

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Pasos para empezar un blog con buen pie

 ¿Estás pensando en poner en marcha tu propio blog? Me alegro mucho. Te puedo asegurar que es una actividad apasionante, que me ha dado muchas alegrías y gracias a la cual he conseguido algunos de mis trabajos. Pero también ha sido duro en ocasiones, sobre todo por determinados errores que han puesto en peligro algunos proyectos.

 Como me habría encantado tener una lista con pasos básicos para empezar un blog y ahorrarme más de un disgusto, he decidido hacer la mía. No es la única que puedes consultar (a buenas horas…), pero espero que te sea amena, fácil de seguir y, sobre todo, útil.

La plataforma adecuada

 Lo primero que tienes que evaluar es la plataforma de blogging adecuada para tu blog. Y es que dependiendo de cuál sea el motivo por el que quieres empezar a bloguear tendrás que elegir entre los diferentes CMS o gestores de contenido que hay disponibles.

 Wordpress es una de las plataformas más utilizadas y conocidas del mundo. Cuenta con el apoyo de una gran comunidad, lo cual facilita mucho la solución a cualquier incidente que pueda surgir.

 Como puedes ver, este blog está creado con WordPress.com, que para un blog personal es más que suficiente, como es este caso.

 Para otros proyectos, la mejor opción con este CMS es WordPress.org y un alojamiento propio, además de un nombre de dominio personalizado. Con este sistema tienes un mayor control de tu blog y la posibilidad de monetizar el sitio. Mis proyectos “serios” están funcionando así, al igual que los de muchos otros blogueros profesionales.

Diseño atractivo y tiempo de carga rápido

 La elección de la plantilla puede marcar la diferencia entre usuarios que pasan tiempo leyendo el blog y que abandonen en segundos por una mala apariencia.

 También influye la velocidad de carga. Un blog que tarda más de 1 minuto en ser legible es una invitación a abandonar de inmediato. A veces los lectores no esperarán ni ese minuto, por lo que hay que elegir una plantilla que cargue deprisa e instalar solo los plugins imprescindibles.

Contenidos que interesen de verdad

 El contenido, por mucho que haya quien insista en lo contrario, sigue siendo el rey. Por tanto tienes que publicar contenidos de calidad, que interesen de verdad. Y cuando me refiero a que tengan interés no hablo de lo que te interesa a ti, sino de lo que interesa a quienes te van a leer. Puede que te guste escribir sobre algo y a los usuarios también. Pero también puede que el tema solo llame la atención de un grupo tan reducido o de un nicho tan competitivo que apenas tengas visitas, si es que consigues alguna.

 ¿Y si no tienes idea de redacción? En tal caso puedes contratar un blogger profesional, alguien que se encargue de dotar de contenido tu blog, al menos al principio mientras analizas los resultados.

Ahora que has sentado las base, es el momento de empezar tu nuevo blog. ¿Estás preparado? Pues manos a la obra.

Ser emprendedor, ¿cuestión de actitud o simple obligación?

 Todos los días escuchamos noticias sobre emprendedores, gente que ha conseguido sacar adelante proyectos con los que se ganan la vida hoy, trabajando por su cuenta. Hay montones de casos de éxito, que a menudo llenan páginas de revistas, posts en blogs de empresa y programas de televisión. Sin embargo, y para ser sinceros, emprender no es tan sencillo como se muestra en algunas ocasiones.

 La verdad es que ser emprendedor es una obligación más a menudo de lo que puedes pensar. El mercado laboral nos ha empujado a muchos a reinventarnos, empezar a trabajar por nuestra cuenta y ofrecer nuestros servicios. Algunos tienen la fortuna de contar con estudios especializados, otros la experiencia, y la mayoría un par de narices para enfrentarse al reto de convertirse en su propio jefe, aunque no haya más remedio.

 Este artículo, pese a tener algo de reflexión, trata de arrojar luz sobre si la figura del emprendedor es innata o se puede cultivar. De ello depende que un proyecto realmente tenga continuidad o acabe por irse al traste, o al menos es lo que yo creo.

Emprendedor, ¿se nace o se hace?

  La gran pregunta. Y es que hay quien parece haber nacido con un talento natural para los negocios, capaz de encontrar el nicho perfecto o la estrategia adecuada para que funcione. Algunas historias muestran personajes que no tenían estudios, pero sí un olfato inaudito para ganar dinero. Esto ha llevado a algunos a imitarles y poner en marcha un trabajo por cuenta propia.

 Cierto, las historias de éxito existen. Yo mismo he de reconocer que he tenido un par de jefes que no tenían siquiera los estudios básicos y que hoy tienen suficientes fondos como para retirarse a los 50 años, o menos. Pero no todo es tan sencillo.

 Si no hiciera falta formarse para triunfar, ¿para qué existen las escuelas de negocios, las universidades o los cursos de formación empresarial? Sería mejor dotar a la sociedad de otro tipo de servicios, ¿no te parece? Por eso hay que tener en cuenta que los centros de formación tienen una función muy importante a la hora de ser emprendedor y desarrollar un negocio por cuenta propia.

 ¿Quiere decir esto que todo se puede aprender? Tampoco es eso. Es posible adquirir conocimientos sobre empresa que sean útiles. De hecho, todo lo que puedas aprender en cuanto a hacer estudios de mercado, planes de marketing, desarrollo de negocios e información acerca de tu nicho de mercado te ayudará a mejorar, y mucho.

 Pero tener un punto intrépido puede marcar la diferencia entre lanzarse a emprender o retraerse de hacerlo. Incluso si te sientes empujado a montar algo por tu cuenta, será mucho más sencillo cuando te atreves a salir de tu zona de confort y probar cosas nuevas.

¿Entonces qué?

 ¿Ser emprendedor es cuestión de actitud, de algo con lo que se nace? ¿O es posible aprender a serlo? Es una cuestión de personalidad. Y como tal, se pueden aprender algunas cosas que nos ayuden a manejarnos en el mundo de los negocios, a hacer una labor que nos permita ganarnos la vida. Pero hace falta algo con lo que no todo el mundo cuenta, pues de lo contrario, en cuanto surja la oportunidad de trabajar para otro, de tener una seguridad laboral, nos pasaremos al lado de los empleados sin dudarlo un momento.

 Eso sí, el espíritu emprendedor está dentro de muchas más personas de las que te puedes imaginar. Así que no te borres tan pronto de la lista, porque igual te encuentras con la sorpresa de tener que abrir tu propio negocio para ganarte la vida y darte cuenta de que es lo que has estado buscando durante toda tu vida.

 Ahora te toca a ti. ¿Crees que ser emprendedor es algo innato o se puede aprender? Y emulando a Víctor Campuzano y sus preguntas trascendentes, ¿quién te parece que ganará la edición de Tops Chef de este año? (Risas). Es broma. Espero tus comentarios.