Espinear contenidos te puede costar (muy, pero que muy) caro

 Hace tan solo unos días he asistido a un episodio muy desagradable, algo que ha podido acabar con un proyecto laboral del que dependen los puestos de trabajo de unas cuantas personas. Y todo ha sido por algo que a muchos les parece que no tiene ninguna importancia: espinear.

 ¿Qué es spinear contenidos? ¿Cuáles pueden ser las consecuencias de hacerlo? Presta mucha atención, sobre todo si te dedicas o quieres dedicarte al blogging o la gestión de contenidos, porque estoy seguro de que esto te va a interesar. Empezaré por explicar lo que es espinear, por si alguien no lo sabe todavía.

¿Qué es espinear contenidos?

 Hacer spin de contenidos es coger un artículo de algún sitio y publicarlo como propio, cambiando la sintaxis de algunas de las palabras para que parezca algo distinto.

 Sin embargo, y sobre todo desde que Google lanzó el algoritmo Panda, los contenidos de mala calidad o copiados de algún modo están siendo duramente penalizados. Y espinear no es otra cosa que copiar el contenido de otros, pese a que se le haya dado otro nombre, y parezca más sofisticado.

 En Internet puedes encontrar programas que cogen el texto completo que quieras y le aplican de forma automática los cambios en determinadas palabras, como verbos o palabras principales. Lo único que tienes que hacer después es coger el texto y publicarlo.

Espinear el contenido te perjudica mucho

 Cuando decides espinear contenidos, bien porque tienes que entregar algún texto y te falta tiempo o te has quedado sin inspiración, te estás arriesgando a una serie de cosas que te perjudican gravemente. Entre las más graves se encuentran:

  • Tu reputación como autor queda en entredicho. Y eso es probablemente lo peor que te puede pasar, ya que es más que probable que si te has dedicado o pensabas dedicarte de manera profesional a los contenidos, no vas a poder hacerlo, y si lo consigues será pasados muchos años.
  • Tus páginas serán penalizadas. A Google no le gustan nada los contenidos que se parezcan tanto a otros que se pueda decir que son iguales, y espinear contenidos en realidad lo es. A nivel de posicionamiento, incluso si consigues ascender posiciones lo harás a muy corto plazo, y después te hundirás. Las páginas penalizadas, sobre todo con una penalización manual, casi nunca consiguen recuperarse, y si lo hacen es a costa de mucho tiempo y recursos invertidos.
  • Puede tener consecuencias legales. Tal vez pienses que si espineas el contenido de una página web y te pillan lo único que puedes perder es la posición de tu página. Pero si escribes para terceros y te atreves con esta práctica, las consecuencias pueden ser mucho mas graves. El cliente puede reclamarte una indemnización si hay pruebas de que el contenido que le has entregado ha sido penalizado. Si tienes dudas, voy a comentarte una situación basada en hechos reales.

A esto te enfrentas si espineas

 Cuando alguien te contrata para que le escribas sus contenidos, lo hace con la intención de ganar dinero. Es normal, sobre todo cuando alguien tiene proyectos de importancia como redes de blogs o páginas corporativas a las que se le quiere dar relevancia a nivel SEO.

 Así que si la empresa o quien te ha pedido artículos recibe el aviso por parte de un buscador o entidad con la que tenga contratada publicidad, por ejemplo, de que alguno de los contenidos ha sido plagiado o espineado, se le puede reclamar el dinero ganado en concepto de indemnización, además de enfrentarse a la posibilidad de bloqueo de cuentas, cierre de páginas, etc.

 ¿Qué supone esto para ti si eres el responsable de los contenidos espineados? Pues que el cliente tiene todo el derecho a reclamarte una solución, incluso el pago de las indemnizaciones. Cuando alguien te hace un pedido, adquieres un compromiso, tanto si es verbal como si es por escrito, y si por tus acciones alguien pierde dinero o se enfrenta a una multa, puede hacerte pagar por ello y hasta denunciarte por la vía legal. Solo tiene que presentar pruebas de que te ha entregado contenidos copiados y penalizados, y hacer la reclamación pertinente, que puede aceptarse por la vía administrativa.

 Así que si estás pensando en redactar contenidos para terceros, más te vale que te lo pienses muy bien antes de espinear contenidos de otros sitios. Si te arriesgas con tus páginas, allá tú, pero si lo haces para otros atente a las consecuencias.

 ¿Has espineado contenidos alguna vez? ¿Piensas que te ha merecido la pena el riesgo, o aún eres de la opinión de que no hay nada de malo?

¿Cuál es la diferencia entre Copywriting y Storytelling?


diferencia entre Copywriting y Storytelling
Bright Meadow / Foter / CC BY-SA

 En la red abundan últimamente las ofertas de empleo de redactores, gestores de contenidos y bloggers. El marketing de contenidos está generando una gran demanda de profesionales. Sin embargo hay confusión a la hora de elegir entre un copywriter y un storyteller, dos funciones que se confunden pensando que son iguales. Nada más lejos de la realidad.

 Es cierto que el Copywriting y el Storytelling tienen algunos puntos en común, pues se basan en la escritura de textos. Pero tanto el sentido de estos como los objetivos difieren bastante.

 Antes de seguir comentando este tema, quiero que sepas que no soy un experto en ninguno de estos temas. Porque el oficio de escritor en cualquiera de sus variantes nunca se acaba de aprender del todo. La base puede que siempre sea la misma, pero no el resto.

 Bueno a lo que voy. Quiero comentar cuáles son las principales diferencias que hay entre el trabajo que realiza un copywriter y el de un storyteller.

Qué hace un copywriter

  Un copywriter tiene como objeto elaborar contenidos con carácter publicitario. Puede tratarse de folletos, anuncios o descripciones de productos, entre otros.

 Como norma general, el tiempo y la extensión de los textos suponen todo un desafío, ya que suele ser necesario ajustarse a un espacio concreto para que el contenido encaje en el diseño del formato.

 En este sentido, es muy importante que haya buena comunicación con los clientes para que no haya ningún problema.

El Storyteller

 Un storyteller es, en esencia, un cuenta-cuentos. Aunque los cuentos son mucho más que historias infantiles. En el caso de los textos de un storyteller, en lugar de cuentos se habla de historias, o de redacción de contenidos.

 En este caso, los contenidos se utilizan para nutrir una página o un blog de información que atraiga lectores, y es uno de los factores SEO que se tienen en cuenta con mayor frecuencia, aunque no se usan solo para mejorar el posicionamiento web.

No todo son diferencias

  Sin embargo, hay algo que tienen en común tanto quienes se dedican a los contenidos promocionales como a la redacción. Es importante que estos trabajos sean de buena calidad, por lo que tanto un copy como un redactor tienen que ser profesionales. Los contenidos solo funcionan si son realmente buenos.

 Ahora sabes cuáles son las diferencias principales entre ambos perfiles. Espero que te sirva para conocer el tipo de escritor que te puede hacer falta.

Cómo crear una página “sobre mí” que funciona

sobre mí

 Tanto a nivel particular como si tienes un blog de empresa, seguro que te esfuerzas por cuidar al máximo los contenidos. Y eso está muy bien, pues de ello depende en gran medida el posicionamiento del blog. Y el aumento de visitas también. Sin embargo hay una página a la que se le da muy poca o ninguna atención, a pesar de que suele ser la más visitada tras la portada. Es muy probable que sepas que esa página es la que tiene el apartado “sobre mí”.

 Te voy a ser sincero. Casi nadie está conforme con su página “sobre mi”. Yo la he cambiado varias veces porque no me acaba de convencer, y es probable que en breve lo vuelva a hacer. Pero te aseguro que conseguir una página que funcione de verdad es posible.

 Hay muchas cosas que se pueden hacer para conseguirlo. Yo quiero centrarme en dos con las que esta página a la que a menudo le damos tan poca importancia puede convertirse en una herramienta perfecta.

Cuenta una historia, TU historia

 Es muy probable que tengas la sensación de que a nadie le importa tu vida, y que si visita tu página solo quiere saber de qué va. Sin embargo, cuando alguien entra en el apartado sobre mí/quienes somos/nosotros o como quiera que se llame la tuya, no está buscando información general sobre los contenidos, sino sobre el autor del sitio.

Cuenta a la audiencia por qué tienes el blog, qué objetivos persigues y qué te ha llevado hasta el punto en el que estás. Deja que el mundo sepa un poco más sobre ti teniendo en cuenta a quién quieres dirigirte principalmente.

 Eso si, no se te ocurra copiar los textos de otro sitio solamente porque te parece que cuenta una historia que llama la atención. Puede que sea una buena historia, pero no es tu historia.

 Un ejemplo muy claro de lo que te digo lo encontré en la página de Maïder Tomasena, una copywriter profesional excelente, pero que no es razón para calcar sus contenidos como han hecho algunos.

 Si te limitas a coger lo que dicen otros y a ponerlo en tu página, estás hablando de ti, pero lo que estás diciendo es que no eres nadie a quien merezca la pena seguir. ¿De verdad quieres dar ese mensaje al público?

Deja claro lo que sabes hacer

 Algunas páginas sufren de “titulitis” y de limitan a contar los estudios, cursos y diplomas pensando que con ello pueden parecer más interesantes. Pero esto hoy no funciona.

 Si quieres que la gente sepa lo que puedes hacer por ellos, lo mejor es demostrarlo. Si  tienes colaboraciones en algún sitio, dilo para que sepan cómo trabajas. Pide a la gente para la que has hecho algo que te pasen algún comentario sobre su opinión, e inclúyelo en la página.

 Por supuesto, no hace falta que te diga que los comentarios deben ser reales, con nombres de verdad y que se puedan contrastar en caso de que alguien quiera ir un poco más allá. Si falsificas opiniones, te estás perjudicando a ti mismo.

 Si no consigues que otros comenten, no te preocupes. Seguro que puedes demostrar lo que sabes hacer, bien sea con imágenes, artículos o colaboraciones en otros sitios. Los diplomas no están mal, pero si no puedes demostrar los conocimientos, no sirven más que para adornar la pared.

 Tengas o no una página “sobre mí” en tu blog o web de empresa, comprueba que cumples con estos dos detalles. Seguro que notas la diferencia.

 ¿Qué elementos piensas tú que son imprescindibles para que una página “sobre mí” funcione?