La creación de contenidos y su parecido con la cocina

 Quienes ya me conocéis desde hace algún tiempo sabéis que la redacción de contenidos es solo una parte de mi vida. Una parte importante, porque además de encantarme me dedico a ello profesionalmente, pero no ocupa mi día por completo. Hay otra actividad que me apasiona tanto o más que escribir. Si no sabes de lo que hablo, se trata de la cocina. De hecho tengo un blog de recetas al que no le dedico todo el tiempo que me gustaría, pero no se puede abarcar todo. Y lo cierto es que cocinar y crear contenidos tienen más puntos en común de lo que parece. ¿No lo crees? Pues sigue leyendo y ya verás.

Los ingredientes tienen que ser de la mejor calidad

 Para elaborar deliciosas recetas hace falta buen producto. Los ingredientes tienen que ser muy frescos, de temporada y tratados con sumo cuidado desde el origen hasta el momento de servirlos en la mesa.

 La creación de contenidos también necesita ingredientes de primera. Si no se tiene un buen material, el resultado final nunca será de buena calidad. Hace falta comenzar con una buena base para que un post, una infografía o cualquier otra publicación consiga el beneplácito de la audiencia.

 Necesitas ideas frescas y actuales. Y tener en cuenta que hay temporadas en las que algunos contenidos funcionan mejor que otros, dependiendo de las tendencias.

La presentación importa, y mucho

 Aunque el sabor es el que acaba decantando la balanza en uno u otro sentido, los platos necesitan tener una buena presentación. Amontonarlo todo encima del plato no atrae al comensal y puede que ni siquiera lo pruebe.

 Para que el usuario se sienta invitado a pasar su tiempo consumiendo nuestros contenidos, es importante que estén estructurados de manera agradable, fácil de seguir. Si damos la impresión de que no hay ningún sentido más que el de rellenar un hueco para cumplir un plazo, en apenas unos segundos abandonarán la página. Y más de una vez lo harán para siempre.

La creación de contenidos también tiene su versión “fast food”

 No me refiero a escribir un artículo en pocos minutos, que puede dar como resultado un contenido de calidad. De lo que hablo es de esos contenidos que no aportan nada, que no son “nutritivos” en términos de interés. Puede que simplemente nos ayuden a pasar el rato y hasta cierto grado nos llenen un poco. Pero al final nos sentimos tan vacíos o más que antes de leerlos.

Solo unos cuantos consiguen ser estrellas, pero hay cocineros muy buenos

 Los chefs con estrellas Michelín tienen a su alrededor un halo que lo convierte en referentes de cara al gran público. Pero también hay cocineros muy, muy buenos, que nunca han recibido premios. Y los profesionales les valoran igual que los galardonados. ¿Por qué? Porque lo que al final cuenta no es el galardón puntual, sino el resultado de un trabajo continuo, de calidad y bien preparado. Algunos de los cocineros con estrella aprendieron de ellos y siempre estarán en deuda con ellos.

 La creación de contenidos tiene algunos nombres que se han convertido en referentes de cara a miles de usuarios. Pero en los círculos expertos, esos que saben quién es quién y no se dejan llevar por los focos, algunos de los personajes más valorados casi trabajan en la sombra, poco a poco y sin hacer alarde de sus logros. En muchas ocasiones han sido los maestros de quienes hoy imparten charlas y cursos a otros principiantes.

La innovación se basa en la tradición

 La creación de contenidos necesita nuevas formas de presentar, preparar y servir. La cocina también sorprende con nuevas ideas. Pero ambas se valen de los conocimientos tradicionales para ofrecer al consumidor los sabores que busca de forma innovadora.

 Como ves, hay aspectos comunes entre dos campos tan diferentes como la creación de contenidos y la cocina. ¿Habías pensado alguna vez en ello? ¿Cómo lo ves? No dejes de comentar qué te parece.

4 formas de crear buenos contenidos en poco tiempo

 Escribir regularmente en tu blog a menudo obliga a encontrar maneras de crear contenidos de calidad. El problema es que el tiempo del que dispones no siempre es suficiente, así que necesitas ideas con las que publicar tus posts en poco tiempo sin sacrificar el valor.

 Espero que sea eso lo que estás buscando hoy, porque quiero mostrarte 4 maneras estupendas de tener un buen contenido en tiempo récord.

1. Lee otros blogs

 Tener la costumbre de leer los blogs de otros es una manera genial de encontrar la inspiración y publicar un contenido interesante. Ojo, no quiero decir que te apuntes al copia y pega, que por otro lado puede tener consecuencias nefastas, sino a tomar ideas acerca de tus temas preferidos.

 Encuentra el hueco que ha dejado un artículo de otro sitio y rellénalo. Por ejemplo, puedes concretar una técnica para hacer algo, ampliar alguno de os puntos o añadir información relacionada.

2. Revisa los comentarios de tus lectores

 La caja de comentarios es una fuente genial de ideas para crear publicaciones. Cuando consigues que otros comenten en tu blog, a veces hacen preguntas que puedes responder en un post. Además, generas contenido que realmente interesa a tu audiencia.

3. Publica un tutorial

 Todo el mundo sabe hacer algo. Redacta un artículo hablando acerca de eso que se te da bien, aunque te parezca sencillo. Siempre encontrarás gente que no sepa cómo y puede estar buscando en Internet el modo de darle la vuelta a una imagen, cambiar el color de una plantilla o quitar una marca de agua, por ejemplo.

 Incluso puedes empezar una serie de tutoriales relacionados o hasta redactar un manual completo. Un infoproducto aporta valor e incentiva para conseguir suscriptores.

4. Repasa las redes sociales

  Nunca se sabe qué te puedes encontrar en las redes. Aunque es importante no perder demasiado tiempo con ellas, a no ser que seas un Social Media Manager (evidentemente), igual alguien pregunta por algo que te inspire a escribir, o comenta dando una media respuesta que consideras que puedes ampliar.

Lo que importa es que el contenido sea bueno

 Piensa que un contenido tiene que ser bueno para que realmente merezca la pena. Si puedes dedicar más tiempo a organizar tus ideas, programar temas y encontrar la inspiración, no dejes pasar la oportunidad. Publicar simplemente por cubrir una casilla en tu calendario editorial no tiene ningún sentido. Es mejor esperar a mañana y que el post tenga valor real a que todo sea un conjunto de palabras que aburran o no aporten nada de valor.

 ¿Qué sueles hacer para crear un buen contenido cuando te faltan ideas?

¿Eres creativo, o innovador?

 ¡Hola! ¡Cuánto tiempo sin vernos por aquí! Ya sé que es culpa mía y que hace muy poco prometí que no volvería a suceder. Pero hay cosas que se escapan del control de uno y que además de imprevisibles no hay manera de anticiparse a ellas. Así que no voy a excusarme ni a enrollarme con este tema.

 Antes de nada quiero agradecer a Víctor Campuzano el empujón que me hacía falta para retomar las buenas costumbres, ya que su #retoblogger10D es la excusa perfecta para volver a la rutina. Víctor, no sé si podré cumplir con los 10 días publicando seguidos, aquí y en otras páginas, pero ten por seguro que lo voy a intentar con todas mis fuerzas.

 Bueno, a lo que vamos. He venido a hablar acerca de la creatividad y la innovación. “¿Y no es lo mismo?”, estarás preguntando ahora mismo. Pues no. Ser creativo y ser innovador son cosas diferentes, aunque por supuesto se pueden complementar a la perfección. De hecho algunas veces lo ideal es combinar las ideas creativas con la innovación. Pero antes de llegar a este punto vamos a ver en qué consiste cada una de ellas.

 Perfil creativo

 Alguien creativo es alguien con iniciativa, capaz de descubrir dónde hay un nicho, mercado o producto que puede funcionar a medio o largo plazo. A veces puede que no logre su objetivo a la primera. Pero la clave no es acertar, sino intentarlo. Es algo que alguien creativo siempre tiene en cuenta cuando se plantea desarrollar una nueva idea, sea de la naturaleza que sea.

 Los creativos han sido los responsables de muchos de los grandes avances de la humanidad. Si no hubiera sido por quienes se atrevieron a poner en marcha sus ideas, a pesar de lo alocadas e imposibles que les parecían a los personajes de su época, todavía estaríamos echando las cuentas con una libreta y un lapicero, aunque no haya nada de malo en ello, por supuesto.

La figura del innovador

 A diferencia de los creativos, quienes tienen carácter innovador no crea necesariamente nada nuevo. El logro de la innovación está en tomar algo que ya existe y mejorarlo, llegando a un nivel desconocido para la creación cuando se inventó.

 ¿Quiere decir esto que no hace falta ser creativo para innovar? Ni mucho menos. Tanto este como el perfil anterior requieren de una visión crítica, poniendo en duda todo lo que hay para preguntarse si realmente no se puede conseguir algo más. Y para ello hace falta tener inventiva, una de las características que tiene la mentalidad creativa.

 Esto me lleva a una conclusión, una que quizás también se te haya pasado por la cabeza. La innovación y la creatividad, a pesar de ser dos cosas distintas, tienen varios puntos en común. Incluso se puede decir que algunas veces trabajan juntas. ¿Piensas tú lo mismo?