Lvsitania, la historia

 Hoy os presento el nuevo vídeo de mi buen amigo Iastvs Lvsitanus, en el que se cuenta de un modo breve el porqué y la historia de la publicación digital Lvsitania, una perspectiva del siglo XXI. Espero que os parezca instructiva y que podáis conocer un poco más acerca de este proyecto, cuyo propósito es mostrar cuáles son los puntos en común de nuestros tiempos con los del antiguo imperio romano y la evolución de la sociedad.

 Os dejo con el repaso de todas las publicaciones que la revista ha tenido hasta la fecha, que se encuentra en su número 5 (o V):

Después de esto. parece que sobran las palabras, ¿verdad?

Cuando tu afición se convierte en tu trabajo

 ¿Alguna vez has querido dedicarte profesionalmente a algo que te gusta y piensas que podría ser una buena salida laboral? Hay que reconocer que crear tu propio puesto de trabajo se está convirtiendo en algo más que una obligación con estos tiempos que corren, así que puede ser una magnífica idea dedicarse profesionalmente a alguna afición, sobre todo si esta además de gustarnos se nos da realmente bien.escribir o trabajar

 Algunos lo han logrado, y se han dado cuenta de que cuando algo te gusta mucho puedes disfrutar de tu trabajo, pero también se corre el riesgo de que la afición se convierta en un trabajo y nada más que eso, perdiendo de un plumazo todo el interés que se tenía anteriormente por ello.

 ¿Quiere decir esto que no es conveniente dedicarse de un modo profesional a una afición? Ni mucho menos. Solo que es algo que se debe tener en cuenta si no se quiere acabar sufriendo.

¿Trabajo o placer?

 ¿Es posible disfrutar de un trabajo? Por supuesto, pero siempre y cuando se tenga en cuenta que hay ocasiones en las que no tendremos ganas de ejercer la labor por muy lúdica que nos parezca en otras ocasiones, y en cuyo caso no tendremos más remedio que plantearnos el hecho de que estamos trabajando, así que hay que remangarse, hacer de tripas corazón y ponerse manos a la obra.

 Y si es posible, conviene tener un plan “B” para cuando terminemos de trabajar, ya que habrá días en los que después de efectur nuestra labor nos apetecerá desconectar un poco y volver a hacer lo mismo que lo que hemos estado haciendo durante toda la jornada no nos parecerá ni mucho menos agradable. Así que conviene tener más de una afición para tener con qué entretenernos, sobre todo si una de nuestras aficiones y gustos es un trabajo.

No somos multitarea

 Por mucho que lo intentemos, hacer más de una cosa a la vez no es que nos resulte difícil, es que es imposible, sobre todo si se trata de labores que requieran de nosotros prestar atención intelectual. ¿A qué se debe esto? En esencia, a que no somos multitarea.

La culpa es de las máquinas

 Estamos tan acostumbrados a realizar trabajos con la ayuda de máquinas y dispositivos electrónicos que son capaces de ejecutar varias funciones a la vez que hemos llegado a la conclusión de que nuestro cerebro tiene que ser capaz de hacer lo mismo. Y si bien es cierto que este miembro de nuestro cuerpo realiza infinidad de tareas sin que nosotros nos demos cuenta, también es verdad que cuando necesitamos poner nuestra concentración en una labor concreta no podemos estar pendientes de otra o pensando en otras cosas, porque acabaremos por perder el hilo de lo que estamos haciendo y lo pondremos en peligro.

no somos multitarea
Alguien puede asegurar: “Yo soy capaz de hacer varias cosas a la vez”. Cierto, pero no se es capaz nunca de hacer varias cosas bien a la vez. Para hacer algo verdaderamente bien se necesita mantener la plena concentración en ello y solo en ello, no hacerlo así solo es un ingrediente más para la receta del desastre. Por esta razón es necesario poner toda nuestra capacidad intelectual en una sola labor si queremos lograr el éxito y realizar un buen trabajo.

 Y es que nuestro cerebro es maravilloso, con un diseño tan perfecto que es incapaz de permitirse hacer varias cosas a la vez. Y aunque te parezca que esto es un fallo de fabricación la realidad es que es una señal de lo bien preparados que estamos para hacer las cosas de la manera correcta, que no es de otro modo que manteniendo la concentración en una sola a la vez hasta verla bien hecha y acabada.

 Cuando algo importa de verdad hay que estar pendiente de ello en exclusiva, sin importar si se trata de escribir, de hacer algún trabajo o de cualquier otra cosa. Lo importante es estar concentrados y darnos en cuerpo y alma a la labor. Y es que nuestro cerebro es perfecto, no multitarea.

Las redes sociales, ¿está cambiando algo?

 Reconócelo. A estas alturas ya tienes algún que otro perfil en redes sociales, no importa si se trata de algunas de las más conocidas como Facebook o Twitter o si estás presente en algunas menos conocidas, como mitoke.de o bananity. Incluso las hay mucho más extrañas y menos conocidas. Incluso hay redes sociales que no lo parecen, como es el caso de Line o de Wathsapp, las cuales en realidad no son más que redes sociales aunque un tanto particulares.

 Las redes sociales han venido para quedarse. Pero ¿es cierto que está cambiando algo en el uso que se da a estas redes, o todo va a seguir igual en poco tiempo?

redes, redes y más redesLos gigantes, a su antojo

 Las más importantes marcas de redes sociales, principalmente Facebook y Google+, aunque también Twitter, estar realizando tantos cambios que algunos usuarios comienzan a crisparse debido a que parece que no se tiene en cuenta ningún otro interés que el puramente económico. Pero hay que tener en cuenta que una red social no deja de ser un negocio, y como tal sus responsables hacen lo que se les antoja más rentable para ellos, aunque para eso se valgan de prácticas poco agradables, como la de bloquear la mayoría de las publicaciones de quienes no pagan por mejorar la visibilidad.

 La verdad es que la situación de supremacía en la que se encuentran las redes sociales las coloca en una posición que les hace sentirse por encima de cualesquier estrategia que se planteen desarrollar, sobre todo porque parece que nada de lo que hagan produce un descenso significativo en el número de personas que hacen uso de las redes sociales. De hecho, el crecimiento que experimentan estas páginas de Internet y aplicaciones móviles no deja de aumentar, por lo que algo de verdad tiene ese planteamiento.

El SEO

 Los expertos en posicionamiento no dejan de asegurarnos que para conseguir un buen SEO y alcanzar las primeras posiciones en buscadores es vital contar con presencia en redes sociales y lograr Engagement, o compromiso por parte de los seguidores para dar publicidad a un determinado artículo, bien sea compartiendo, comentando o indicando de algún modo que es interesante. Pero, en vista de que las redes sociales solo atienden a quienes les pagan por aparecer con mayor frecuencia, ¿se puede decir que el SEO se logra de manera natural, o es ya otra forma de SEM y solo se puede lograr el tan ansiado posicionamiento pasando por caja?

 Lo cierto es que se trata de un tema que muy pocos conocen en realidad, por mucho que nos lo propongamos, e incluso si logramos empezar a aprender, llega alguien y vuelve a cambiar las reglas del juego. Las redes sociales están cambiando las reglas del juego pero ¿cuánto podrán seguir estirando de la goma sin que los usuarios y las empresas se harten?

Algunos consejos si trabajas en casa

 Trabajar en casa puede ser una verdadera bendición o una maldición de proporciones bíblicas. Todo depende de la forma en la que se realice el trabajo y el entorno en el que lo puedas desarrollar. Hoy me permito darte algunos consejos que te pueden ayudar a trabajar mejor si lo haces desde casa.

trabajando en casaEstás trabajando

 Puede resultar obvio pero no lo es. Y es que cuando uno trabaja en casa piensa que se puede relajar y tomarse las cosas de una manera mucho más distendida, haciendo las cosas en pijama y medio tumbado en el sofá, lo que constituye un enorme y craso error, pues te puedo asegurar que eso afecta de manera muy directa al rendimiento en tu trabajo de un modo muy negativo.

 ¿En la oficina o en cualquier lugar de trabajo te dejarían estar trabajando con el pijama puesto, sin arreglar y atendiendo los mensajes que te mandan tus amigos por teléfono? ¿Podrías tener la televisión encendida y estar pendiente de lo que ponen? No, ¿verdad? Pues ten en cuenta que, aunque estés en tu casa estás trabajando, y tienes que hacer tu trabajo de un modo profesional. Solo así lograrás que tu rendimiento sea óptimo.

Fíjate un horario

 Si no pones límites a tu vida laboral y la personal, una de las dos acabará por ocupar la mayor parte de tu tiempo, y eso es algo que aumenta en probabilidades si ambas vidas las realizas en el mismo lugar.

 De modo que es muy importante que te fijes un horario claro y separes los momentos en los que vas a trabajar y los que vas a hacer tu vida normal, así como que te ajustes a estos del mismo modo que lo harías si tuvieras que salir de casa para trabajar y regresaras tras tu jornada. Y si en el trabajo no solías hacer horas extra, no las hagas solamente porque estás en casa y no tienes que volver.

 Marcarte una rutina previa al trabajo también te puede ayudar. Es como si “salieras a trabajar”, por ejemplo dando un paseo mientras preparas el café hasta que llegas a la “oficina”. Esto te ayudará a estar mejor preparado y concentrado para realizar tus tareas.

Ten tu espacio de trabajo

 Esto es algo muy importante. No puedes trabajar en cualquier sitio, es vital que tengas un rincón específico en el que realizar tu trabajo, bien sea una habitación ambientada como taller o un despacho en el comedor, pero siempre debe ser el lugar en el que trabajes. De este modo también te centrarás mejor y te mentalizarás en que estás trabajando y no haciendo cualquier otra cosa.

 En definitiva: levántate a trabajar, vístete y trabaja durante tu jornada. No permitas que otras cosas te distraigan y tampoco dejes que el trabajo acapare todo tu espacio vital solamente porque trabajas en casa.

El descanso y el rendimiento intelectual

 Por mucho que uno se empeñe, hay una cosa que no se puede dejar de hacer para rendir bien al día siguiente, y esa cosa es descansar. No me estoy refiriendo a dormir sino a descansar, que en realidad es mucho más que dormir solamente.

 De hecho, dormir muchas horas y no haber descansado afecta al rendimiento mental de igual manera que si no se hubiera dormido durante días, aunque el cuerpo no sienta ese cansancio. Y es que cuando uno duerme mucho pero lo hace en unas condiciones en las que no se puede tener un buen descanso sucede que el cuerpo no siente que se haya descansado bien, pero nuestro cerebro lo nota aún más, y todo lo que hacemos sufre las consecuencias de estar en estas condiciones, sobre todo si necesitamos estar concentrados en algo o realizar alguna labor en la que nuestra cabeza es el miembro que más se tiene que utilizar.

Es importante llevar una rutinasueño

 Sí, ya se que puede parecer algo evidente y aburrido, pero lo más importante para descansar bien y lograr mejorar nuestro rendimiento intelectual es seguir unas pautas claras antes de acostarse y al levantarse, como la de irse a la cama a la misma hora y levantarse igual.

 Leer o practicar alguna otra actividad relajante puede ser muy beneficioso, pero es muy importante que no se trate de nada que tenga que ver con el trabajo o con alguna otra cosa que nos haga darle muchas vueltas a la cabeza. La lectura debe ser ligera y ociosa cuando se utiliza como una ayuda para dormir y descansar bien, así que no te lleves las notas de la reunión que vais a celebrar mañana en la oficina o los extractos del banco.

Una dieta equilibrada

 Aunque parezca que no tiene nada que ver, la alimentación influye mucho a la hora de descansar, de modo que hay que tener muy en cuenta lo que uno cena antes de acostarse. Alimentos y bebidas con cafeína o picante pueden producir digestiones pesadas o robarnos el sueño, de modo que si notas que hay algo que te impide dormir adecuadamente, lo mejor será que te abstengas de comértelo aunque te guste mucho, o al menos no te lo comas antes de acostarte.

 Si descansas bien, no tardarás en notar que tu rendimiento mental mejora y te cuesta menos hacer las cosas. El esfuerzo puede ser duro, pero merece la pena.

Escribir a mano sigue siendo útil

 Con las nuevas tecnologías parece que poco a poco estamos perdiendo la costumbre de hacer las cosas a mano. Tanto es así que incluso se nos está olvidando cómo se escribe a mano, algo que nos perjudica como escritores y como personas, sobre todo si hacemos un uso constante de los correctores ortográficos cuando escribimos en un procesador de textos.

 Hoy quiero partir una lanza en favor de una costumbre que estamos perdiendo pero que no podemos dejar de lado: escribir a mano. Sí, como estás leyendo, abogo por escribir a mano. Y pienso que puede resultar muy beneficioso para nosotros que de vez en cuando sigamos escribiendo en un cuaderno con un lapicero o un bolígrafo.

Ventajas de escribir a mano

escribir a mano

 Posiblemente te parezca algo extraño que alguien que se dedica a escribir artículos de manera habitual en blogs y medios digitales opine que escribir con bolígrafo en una hoja de papel tenga algún beneficio, sobre todo porque parece algo lento y engorroso, y además hay que pasarlo a limpio después para imprimirlo o publicarlo en la red. Pero hacerlo así, al menos de vez en cuando tiene una serie de ventajas muy interesantes:

  • Ayuda a tu cerebro a recordar las cosas que estás escribiendo.
  • Rectificar o ampliar el contenido de un escrito resulta más sencillo, sobre todo cuando este aún no se ha publicado.
  • Permite enriquecer el vocabulario de un modo natural.
  • Nos ayuda a mejorar nuestro conocimiento de la gramática y a la vez cometeremos menos errores, lo que nos hace menos dependientes de los correctores automáticos, los cuales aunque son buenos en ocasiones no hacen las correcciones del modo correcto.
  • Descansamos de tener la vista fija en la pantalla del ordenador, algo que también beneficia a la vista.

 Evidentemente hay más razones por las que es muy útil continuar escribiendo a mano algunas veces. Seguro que a ti se te ocurren algunas más. ¿Las compartes conmigo y quienes están leyendo este artículo hoy? Y si no puedes ahora, podrías apuntarlas en una libreta para otro día…