Google plus y el posicionamiento

Google Plus Around the World

  Ya sé que en el artículo anterior escribí acerca de algunas alternativas para dejar de depender tanto de Google y prepararnos para el caso de que alguna de las herramientas que utilizamos fuera suspendida, como ha ocurrido con algunos de los proyectos de esta compañía. Pero como la realidad es que el posicionamiento en basa en gran medida en el que sin lugar a dudas es el buscador más popular y utilizado del mundo, es importante que tengamos en cuenta algunos factores que nos pueden ayudar un poco a la hora de conseguir el objetivo de subir algunos puestos en el escalafón de los resultados de búsqueda. Y probablemente el factor que debemos empezar a tomarnos en serio con más ahínco es el uso de Google plus para conseguir que el buscador nos tenga en cuenta y posicione nuestros contenidos.

El poder de un +1

 A pesar de que no dejan de escucharse voces que vaticinan el final de esta red social, la realidad es que los algoritmos de Google toman en cuenta estos como un factor de relevancia de los contenidos, y que las arañas tardan menos tiempo en rastrearlos si están en esta red, lo que hace que esto sea parte de una estrategia de posicionamiento de cualquier tipo.

 Ahora que se hace cada vez más evidente que las grandes redes sociales necesitan algo más que servir como vehículo de exposición de contenidos, sino que también se requieren otros sistemas como los de comunicación directa, y aunque también es cierto que Google+ necesita varias mejoras, no debes dejar de lado esta herramienta si quieres que tus contenidos sean tenidos en cuenta y que tú como autor también consigas hacerte un hueco dentro de la red antes de que otros se te adelanten.

¿Se puede vivir sin Google?

Google Master Plan

 Parece una pregunta retórica, ¿verdad? Y es que si lo pensamos bien, Google está presente en todos los ámbitos de nuestra vida, incluso más allá del mundo 2.0. Estos son algunos de los ejemplo de lo que estoy comentando:

  • La mayoría de nosotros hacemos nuestras búsquedas por Internet con el mismo buscador: Google.
  • El navegador que utilizamos casi la mitad de los usuarios es, de un modo u otro, Chrome, que también ha creado esta compañía. Incluso algunos usuarios de ordenadores Apple tienen instalada la versión de este navegador.
  • Algunos de los blogs más conocidos de la web y que no cuentan con un servidor propio, se hacen en Blogger, que es junto con WordPress la mayor plataforma de creación de blogs del mundo.
  • Nuestras tabletas y smartphones tienen, en gran parte, funcionando Android como sistema operativo, desarrollado también por el gigante tecnológico.
  • Consultamos los mapas de Google para organizar nuestros viajes.

 ¿A que no te habías parado a pensar en lo mucho que se encuentra presente esta marca en nuestras vidas? Eso por no hablar de lo que se nos avecina, ya que ahora se dedica a comprar empresas como Nest con el objetivo de dar impulso a lo que se ha venido a llamar “el Internet de las cosas”, o el fabricante de drones Titan Aeroespace.

Alternativas

 Si quieres alternativas para no depender de los de Mountain View, aquí te dejo algunas, que te pueden resultar útiles si finalmente el gigante se decide por anular algunas de ellas, ya que sabemos que son bastante dados a suspender proyectos aunque funcionen bien:

  • Si no quieres que Google sepa lo que buscas, puedes utilizar alternativas como Yahoo, aunque si de verdad no quieres que nadie tenga ideas de tus preferencias, DuckDuckGo es el buscador preferido por la mayoría.
  • Navegadores hay muchos, así que todo es cuestión de preferencias. Firefox de Mozilla es el competidor directo de Chrome, y si tampoco quieres dejar huellas puedes instalar Tor, aunque en algunos sistemas operativos es algo complicado de usar.
  • WordPress hasta cietro grado le tiene la batalla ganada a Blogger, aunque también puedes utilizar otros sistemas como Tumblr.

 En otros casos la solución es bastante más complicada, como Android o Google Maps, en donde ambos son claramente la opción más recomendable.

 ¿Te apuntas a comentar otros sustitutos de programas y soluciones en las que Google es la opción más común?

3 consejos de “Chef, la Película” que te ayudarán a manejarte en redes sociales

Película "Chef"

Derechos de imagen Chef the film

 Como gran aficionado al cine y a la cocina, debo reconocer que me ha encantado una de las últimas películas que se han proyectado con el tema de fondo de la gastronomía. Aunque he de decir que también es interesante que vean este film todos aquellos que quieren aprender a manejar una crisis en redes sociales, ya que también es en torno a este tema en el que se desarrolla la acción. Aquí tienes tres consejos que debes seguir, dos de ellos para evitar el problema y otro para enfrentarte a él si se ha producido ya.

No te metas donde no conoces

 El primer error que comete el protagonista es abrirse una cuenta en una red social y comenzar a escribir sin saber muy bien la trascendencia que tiene su mensaje. Esto le envuelve en un asunto tremendamente peligroso, pues el oponente al que se enfrenta tiene mucho más conocimiento de la red social y no duda en aprovecharla para presentar batalla.

 La lección: Asegúrate antes de empezar a trabajar en las redes sociales de cómo funciona cada una, pues aunque muchas de ellas presentan puntos en común, hay diferencias que pueden poner en riesgo tu reputación si no sabes utilizarla bien.

No insultes a nadie

 Bajo ningún concepto te atrevas a insultar a nadie, aunque esto pueda suponerte aumentar en popularidad muy deprisa porque la persona a la que insultas cuenta con muchas enemistades. Al final se te va a volver en contra, ya que no podrás evitar que otros te insulten a ti del mismo modo.

 La lección: Del mismo modo en el que a ti no te gusta que te insulten ni te contesten mal aunque puedan tener razón, las redes sociales no son el lugar ideal para dar rienda suelta a determinados comentarios.

Una crisis es una buena razón para empezar de cero

 Sin querer llegar al spoiler contando el desarrollo de la película, solo destacar que una crisis en redes sociales es una excusa perfecta para comenzar un proyecto totalmente nuevo, aunque sea de lo mismo que acabó por hundirte la última vez.

 La lección: Cualquier crisis es una oportunidad de analizar errores y reparar defectos. Aunque no seas capaz de sobreponerte a ella, no te des por vencido y sigue adelante pase lo que pase.

 Estos son los tres consejos que se pueden encontrar en la película. ¿Has encontrado alguno más tú?

Cómo mantener la ilusión en tu trabajo

Ilusión

 Lo sé. Es bastante complicado continuar con una labor a medida que la frustración se va apoderando de uno. La ilusión desaparece mientras que lo que en un principio podía parecer una forma de combinar algo que te gusta con cubrir las necesidades empieza a convertirse en una carga muy pesada. ¿Es posible evitarlo, o tienes que resignarte a tu nuevo estatus?

 No, no te rindas. Y mucho menos aceptes que vas a perder la ilusión en tu trabajo, porque lo único que vas a lograr es que cada día se ta haga más cuesta arriba. Sobre todo si trabajas por tu cuenta, hay algunas cosas que puedes hacer para luchar contra la frustración y recuperar el ánimo.

Ordena tus ideas

 Algunas veces no se trata de lo mucho que puede llegar a costar hacer una labor, sino de organizarse de tal manera que nos facilitemos las cosas. Para ello, lo mejor es pararnos un momento a pensar todo lo que tenemos que hacer hoy, ordenar en nuestra mente las ideas y, una vez que lo tenemos todo claro, ponernos manos a la obra.

 Es mejor empezar el día haciendo las tareas que sabemos que nos van a costar menos trabajo, e ir incrementando el ritmo a medida que estas se van terminando. Al ver cómo vamos logrando que el trabajo salga adelante, la ilusión empieza a recuperarse, y nos sentimos motivados a dar un paso más y hacer las cosas que nos cuestan un poco.

Diversifica

 Trata de hacer cosas diferentes, de ir cambiando para no entrar en una espiral de monotonía. Por ejemplo, si eres gestor de contenidos, no te dediques todo el día a escribir del mismo tema. Si te es posible, organiza tus tareas de tal modo que puedas ir variando los contenidos para no tener la sensación de que llevas horas escribiendo lo mismo en distintos sitios.

 Si no te es posible, bien sea porque precisamente tu labor consiste en escribir o hacer las mismas cosas de igual manera, por lo menos intenta encontrar formas de lograr el mismo resultado con métodos distintos. Puede que incluso encuentres fórmulas más efectivas para hacer tu trabajo, y nada ilusiona más que algo como eso.

Ilusiona

 Una de las formas más sencillas de mantener la ilusión es ilusionar a los que tienes a tu alrededor. Si lo consigues, entraréis en un círculo virtuoso que os ayudará en los momentos más duros, ya que cuando uno empiece a perder el ánimo, allí estará otro que podrá mantener el tipo y empujar un poco más.

Sobre todo, no te pares

 Por encima de todo, no bajes el ritmo. Que no te salgan las cosas bien no quiere decir que no estés haciendo bien tu trabajo, sino que es el momento de seguir un poco más. Se fiel a tu estilo, continúa adelante y ya verás como las cosas vuelven a cambiar.

 ¿Qué otras ideas se te ocurren para mantener la ilusión?

Valora tu trabajo

No

 Es una costumbre que tenemos casi todos. Nos creemos que lo que nos rodea está a nuestra disposición y que no nos tiene que costar nada. Pero debemos acostumbrarnos al hecho de que detrás de todas las cosas hay un trabajo, un esfuerzo y bastantes horas de dedicación, incluso hasta para las cosas que en apariencia son más simples. Las cosas no son gratis, y debemos valorarlas en su justa medida si queremos que todo funcione de la manera correcta.

Un problema que debes afrontar

 El principal inconveniente al que te tienes que enfrentar cuando quieres ofrecer tus servicios es poner precio a tu trabajo. A menudo te vas a encontrar con personas a las que les parecerá que el precio que les indicas es desorbitado, y lo peor es que muchas de estas personas será gente de tu entorno que quiere que trabajes por mucho menos de lo que te mereces, simplemente porque te conocen. Y eso es lo que más puede doler. Es posible que hasta te plantees abandonar tu proyecto.

 No te rindas, y bajo ningún concepto te dejes llevar por la tentación de ofrecer precios muy bajos para hacerte un hueco dentro de la actividad en la que quieres trabajar. Esto solo te hará entrar en un círculo del que es muy difícil de salir, porque si acostumbras a tus clientes a cobrarles poco por tu trabajo se correrá la voz y no podrás hacerte valer dentro de tu actividad. Tus clientes no aceptarán que les cobres más por los próximos trabajos, y los nuevos pensarán que los quieres engañar cuando se enteren de lo que pediste al principio.

Cómo hacerte valer

 Hay algunas cosas que puedes hacer para que se valore tu trabajo. Lo primero es no aceptar un precio por debajo de lo que consideras justo, aunque eso te suponga quedarte fuera de un proyecto. Es mejor quedarte sin el trabajo que hacerlo pensando que se están aprovechando de ti, porque al final no harás un trabajo que merezca la pena, sino que te conformarás con cubrir el expediente, algo que te puede perjudicar.

 Por ejemplo, un gestor de contenidos puede recibir ofertas muy por debajo de lo que considera justo para su trabajo. En caso de que las acepte porque se siente obligado, tal vez porque no recibe otras oportunidades, seguro que cumple con las condiciones que el cliente le indica en cuanto a extensión, palabras clave, etc, pero la calidad y el valor de los artículos seguramente dejará mucho que desear. ¿El resultado? Que los clientes consideren que no se puede contar con él para trabajos que requieran una mayor calidad, como los artículos técnicos, y que por lo tanto se quede dentro del apartado de escritores baratos.

 De ti depende que se valore tu trabajo o que te quedes como alguien del montón. Para lograrlo, empieza haciéndote valer y dándole valor a tu tiempo. Pero tampoco te pases, ¿eh?