¿Cuál es la frecuencia ideal de publicación en mi blog?

publicar un blog

 ¿Todos los días? ¿Una vez a la semana? ¿Un artículo al mes? Lo cierto es que si miramos por la blogosfera, no podemos encontrar una pauta concreta que garantice el éxito de un blog en cuanto a frecuencia de publicaciones. Hay quienes apuestan por un post diario como mínimo porque dicen que solo así se puede conseguir un posicionamiento adecuado, y hay que reconocer que una publicación cada día es una forma de atraer a los lectores y de aumentar el número de visitas. Pero escribir todos los días no nos servirá de nada si no tenemos claras unas cuantas cosas.

La frecuencia es importante, pero no lo más importante

Más que obsesionarse con publicar un post diario sin fallar ni una sola vez, lo que de verdad importa es tener algo interesante que mostrar a quienes entrar a ver los contenidos. Y si esto significa publicar una vez cada dos semanas, una a la semana o con algo más de frecuencia, es mejor que publicar sin tener nada que realmente tenga valor para quienes leen nuestro blog o entran a ver lo nuevo.

Esto no quiere decir ni mucho menos que si tienes el tiempo y las ideas necesarias para tener un buen contenido todos los días te retraigas de publicarlo, ni mucho menos. Cuanto más a menudo publiques mejor será, pero centrarse en sacar un post diario puede ser una misión imposible especialmente en determinadas temáticas, así que si este es tu caso, mejor aprovechar el tiempo en otras cosas, como leer o encontrar ideas interesantes con las que nutrir el blog o la página web en la siguiente publicación.

 De todos modos, no es conveniente despistarse y pasar demasiado tiempo sin actualizar un blog. Si te faltan ideas, en este artículo puedes encontrar algunos trucos que pueden ayudarte.

Si no publicas contenido de calidad, el público se irá a otro sitio

 Es un hecho más que demostrado. Con la cantidad de contenidos que hay en la red, no se puede esperar que los usuarios esperen a que publiquemos nosotros, y mucho menos a que les sirva cualquier cosa. Así que si los contenidos no son lo suficientemente buenos, no podemos esperar retener tráfico, y mucho menos que este crezca.

En conclusión

 Entonces, ¿cuál es la frecuencia idónea para publicar en un blog? La que nos ayude a equilibrar la calidad y la cantidad. Si tenemos el talento y el tiempo necesarios para sacar uno todos los días, perfecto. Si publicamos un post semanal pero este le da valor al tema sobre el que escribimos, seguro que obtendremos los resultados que estamos buscando.

Las redes sociales y la creación de contenidos

las redes sociales

 Acabas de escribir un artículo en tu blog que probablemente te parezca de lo mejor que se ha publicado en mucho tiempo, y te encantaría que todo el mundo lo leyera. Piensas que podría ser de utilidad para muchos de tus seguidores y te puede ayudar a escalar alguna posición en buscadores, algo a lo que aspira todo el que tiene un blog o una página web. Pero si no tienes en cuenta el uso de las redes sociales, no te va a servir de nada haber escrito el mejor post de la historia.

 Y es que hoy es importante saber dinamizar los contenidos si queremos que nos lean y lleguen al mayor número posible de visitantes. Y para eso no hay nada mejor que compartirlos en las principales redes de Internet.

Las redes sociales le dan relevancia a los buenos contenidos

A pesar de que reconocemos que las redes sociales son crueles y a menudo nos proporcionan algún que otro disgusto, estas nos ayudan a mejorar los resultados en los buscadores, pues estos empiezan a tener muy en cuenta aspectos como el número de seguidores que tiene nuestro perfil o las acciones que se consiguen. Baste solamente ver el acuerdo firmado entre Google y Twitter para darnos cuenta de ello.

 Cuando estamos convencidos de que los contenidos que hemos publicado son buenos de verdad, necesitamos que todo e mundo los lea, y para eso no nos podemos quedar sentados esperando que las visitas entren como por arte de magia. Nos hace falta utilizar las redes sociales, compartir el contenido a la hora más propicia y con palabras que llamen la atención, que inviten a hacer clic en el enlace y a que otros compartan las publicaciones. En esta infografía de trecebits se pueden ver las principales redes sociales y las horas más (y las menos) adecuadas para compartir contenidos:

mejores horas para compartir en redes sociales

El contenido es el rey, las redes sociales su castillo

 El uso de los contenidos, bien sea como herramienta de marketing, de SEO o simplemente como medio de expresión, ha sido considerado por muchos el fundamento de cualquier estrategia online. Y no es para menos, pero no es suficiente si no aprovechamos todo el potencial de la red y nos valemos de las redes sociales para alojar estos contenidos, además de buscar la viralidad, fomentando que otros usuarios los compartan.

Las redes sociales son un espacio en el que podemos fortalecer nuestros contenidos, siempre y cuando utilicemos las palabras adecuadas y sepamos cuáles son las redes que más nos interesan de acuerdo a nuestro tipo de contenidos y objetivos.

¿Cuál es tu opinión? ¿Te parecen tan importantes las redes sociales para el contenido, o crees que se sobrevaloran?

Por qué quiero darle más atención al email marketing

email

 Después de leer a muchos expertos que llevan años en el mundo del blogging y que recomiendan utilizar las listas de correos como estrategia, he de reconocer que me estoy animando a utilizarlas en algunos de los proyectos que tengo ahora mismo en marcha. Estas son algunas de las razones por las que considero que es útil aprovechar el email y las listas para darle impulso a un proyecto web.

SI SE han apuntado es porque les intereso

 Esa es la razón principal por la que considero que el email marketing tiene tanto éxito. Y es que al fin y al cabo, si alguien se ha suscrito a una lista de correo es porque está de acuerdo con que envíe noticias e información que me parece de interés, tanto a nivel comercial como para atraer visitas a los contenidos que quiero que tengan relevancia.

 Claro está, es evidente que los mensajes nunca pueden ser masivos ni llenos de publicidad, sobre todo si no quiero que me denuncien por spammer y acabe peor que si no hubiese empezado a utilizar esta técnica. Este es un error que espero no cometer nunca.

Email marketing es más que querer vender

 El término marketing tiene un claro significado comercial, pero desde hace tiempo me doy cuenta de que se trata de mucho más que de hacer anuncios. Se puede seguir una estrategia de marketing por correo electrónico mucho más allá de vender algo, sobre todo cuando se busca empezar un proyecto de contenidos puramente personal, pero que quieres que tenga visitas y conseguir hacer branding.

 Si después de conseguir relevancia me doy cuenta de que algo se puede aprovechar para ganar dinero, siempre ofreciendo cosas que interesen a mis seguidores, es probable que aproveche lo aprendido para hacerlo, pero creo que por el momento esta no es la razón principal por la que voy a probar el email marketing.

Hay varias opciones gratuitas

 Últimamente me ha llamado bastante la atención la oferta de alternativas gratuitas que hay para hacer envío de correos masivos. La que más me interesa ahora mismo es la de Mailrelay, que a cambio de ser seguidor de sus cuentas en redes sociales y hacer una sola acción (un +1 en Google Plus, o un RT, por ejemplo) me deja mandar nada menos que hasta 75000 correos al mes y tener una lista de 15000 suscriptores, que me parece una cantidad bastante importante. De momento no he visto nada parecido en otras, al menos no tan grande (Mailchimp pasa a ser de pago a partir de los 2000 seguidores), aunque sigo mirando antes de lanzarme de lleno al uso de las listas de seguidores.

 Aquí hay un vídeo con los primeros pasos después de crear una cuenta que me parece bastante instructiva:

 Estoy abierto a sugerencias. ¿Cuántos hacéis uso del email marketing y con qué plataformas?

Aprende a fallar

fallar

 Uno de los factores que a menudo nos impiden avanzar en un proyecto es el miedo al fracaso, que un error nos haga sentir incluso tan mal que nos planteemos abandonar.

 Sin embargo, el problema no es equivocarnos, sino no saber hacerlo de tal modo que consigamos obtener algo de valor con el error. No importa que el fallo suceda, importa analizarlo para aprender de él.

Se aprende más de los errores que de los aciertos

 Esta es una gran verdad, así que en lugar de buscar el reconocimiento de los demás para escuchar lo bien que lo hacemos, es mejor esperar a que alguien nos diga lo que podemos estar haciendo mal o en qué podemos mejorar cuando lo hacemos.

No quiero decir con esto que tengamos que hacer las cosas lo peor posible para que alguien nos critique, ni mucho menos, sino que cuando alguien lo haga, en lugar de tomarlo como un ataque lo consideremos como una oportunidad de hacer las cosas aún mejor, un modo de identificar la manera de llegar a más personas.

Cómo fallar con estilo

Aprender a fallar es reconocer los puntos en los que nos hemos podido equivocar y encontrar la manera de rectificar, bien sea haciendo las cosas de nuevo o cambiando algo en concreto.

Encontrar en los errores algo que sirva para mejorar es precisamente lo que necesitamos algunas veces cuando buscamos superar un bloqueo. Llevar en una lista los apuntes con los errores que nos han destacado en alguna ocasión puede ser una buena fuente de ideas con las que elaborar contenidos nuevos, así como cualquier otro tipo de material del que seamos creadores.

En lugar de buscar la manera de evitar los errores, lo más práctico es repasar todos los que cometemos, encontrar algo que nos ayude a aprender y aplicar los conocimientos adquiridos.

¿Te atreves a fallar?